El mercado de la inteligencia artificial se ha vuelto gigantesco. Tanto,
que muchos analistas lo están empezando a comparar con la burbuja
Puntocom que explotó hace 25 años, dejando a millones de personas sin
trabajo.
Pero, ¿hay realmente una burbuja en la IA? ¿Va a volver a pasar lo mismo
que a principios de siglo o será diferente esta vez? En este vídeo
respondemos a estas preguntas.
El mercado de la IA es bestial
El mercado de la inteligencia artificial ha explotado en apenas 3 años.
¿Qué es lo que está pasando?
La IA tiene 3 patas principales. La primera son los propios modelos de
inteligencia artificial. El 30 de noviembre de 2022 OpenAI lanzó al
público ChatGPT , el primer gran modelo de lenguaje accesible para todo
el mundo. En octubre de 2025 la empresa cerró una venta que coloca su
valor en unos 500.000 millones de dólares, y todavía no cotiza en bolsa.
Microsoft posee algo más del 25% de OpenAI.
La llegada de ChatGPT fue una amenaza directa para Google y su buscador.
Google se puso las pilas y empezó a desarrollar lo que hoy es Gemini ,
un modelo de inteligencia artificial que se integra en todas las
aplicaciones de Google, utilizadas por miles de millones de personas.
Gracias a eso y a pesar de que la inteligencia artificial parecía una
amenaza, Google está en máximos históricos.
Otras empresas, como por ejemplo Meta, también se han dado cuenta de que
no existe futuro sin IA y están trabajando en desarrollar o integrar la
inteligencia artificial en sus productos.
La segunda pata de la IA son los chips o GPU , las unidades hardware que
aportan la capacidad de procesamiento para la inteligencia artificial.
Los chips marcan el ritmo del sector, porque entrenar y ejecutar modelos
de inteligencia artificial necesita centros de datos cada vez más
grandes.
El actor principal de la pata de los chips es la estadounidense NVIDIA .
Fabrica las mejores unidades GPU para inteligencia artificial del
mercado. Cualquier empresa que quiera ser referente en el campo de la
IA, como OpenAI y Google, quiere el hardware de NVIDIA.
Gracias a eso, a finales de octubre sobrepasó los 5 billones de dólares
de capitalización bursátil. Es la primera empresa cotizada que lo
consigue en la historia.
Y sus competidores no se quedan atrás. En octubre de 2025 la también
estadounidense AMD llegó a un acuerdo con OpenAI para suministrar
unidades de procesamiento a partir de 2026. Es el primer gran acuerdo
que planta cara a NVIDIA, y fue un impulso para la cotización de AMD que
pasó de unos 250.000 millones de dólares en septiembre, hasta más de
400.000 millones en octubre.
La tercera y última pata son los proveedores de servicios, sobre todo en
la nube. La enorme demanda de procesamiento hace que muchas empresas los
contraten.
El servicio Azure de Microsoft está creciendo más de un 30% cada año.
Google y sus servicios en la nube para empresas con el modelo de IA
Gemini integrado son una fuente de ingresos cada vez más importante para
la empresa.
Oracle es otro gran actor de esta pata. En junio de 2024 llegó a un
acuerdo con Microsoft y OpenAI para desplegar en la nube de Oracle el
servicio Azure AI de Microsoft. En septiembre de 2025 se firmó el
contrato según el que OpenAI comprará a Oracle 300.000 millones de
dólares en capacidad de computación durante 5 años, empezando en 2027.
Tras eso, Oracle superó los 800.000 millones de valoración en bolsa.
Según la empresa de investigación tecnológica Gartner , la inversión
total en inteligencia artificial en 2025 ronda los 1,5 billones de
dólares. Esa cifra es más que el Producto Interior Bruto de países como
Arabia Saudí, Indonesia o Países Bajos. Las grandes empresas están
invirtiendo fortunas en centros de datos para aumentar su capacidad en
el futuro. Se están firmando contratos de cientos de miles de millones
para dar soporte a la inteligencia artificial.
Como ves, el mercado de la IA es gigantesco. ¿Está justificado o es una
burbuja a punto de explotar?
¿Burbuja en la IA?
La bolsa de Estados Unidos, hoy, está carísima.
La ratio Shiller CAPE es un indicador que coge el precio en bolsa de una
empresa o un índice, y lo divide entre la media de los beneficios de esa
empresa o índice en los últimos 10 años. Sirve para comparar a lo largo
del tiempo si el precio de una empresa o un mercado está caro o barato.
¿Cómo de cara está una empresa?
Ratio Shiller CAPE = Precio en bolsa de la empresa / Media beneficios
anuales últimos 10 años
]
Esto puede significar dos cosas. La primera es que realmente la
inteligencia artificial vaya a traer un aumento enorme de los beneficios
de muchas empresas en los próximos años, y el mercado está pagando ya
por esos beneficios futuros.
La segunda interpretación es que esos beneficios no van a llegar, y que
los precios están exageradamente inflados. O sea, que hay una burbuja.
Otro gran problema es la concentración. Un puñado de mega empresas
tecnológicas ligadas a la inteligencia artificial ocupan ya alrededor de
un tercio de todo el índice S&P 500 . Cuando la rentabilidad depende de
tan pocas empresas, el riesgo es mayor. Si una de ellas falla, el
impacto es grande. No digamos ya si fallan varias, o todas ellas.
Esta inversión genera ingresos para ciertas empresas. Los claros
ganadores a corto plazo son los fabricantes de chips, como NVIDIA y AMD.
Los proveedores de servicios en la nube, como Microsoft y Oracle,
también generan ingresos directamente.
Donde no se ve todavía el beneficio claro es en el software. OpenAI
tiene que demostrar que puede generar grandes ingresos a medio plazo.
Otras empresas que están incorporando la inteligencia artificial a sus
productos para hacerlos más valiosos y rentables, como por ejemplo
Salesforce, todavía no muestran resultados notables.
Si los resultados del software no llegan a medio plazo, ¿de qué habrá
servido toda esa inversión en infraestructura y en servicios?
Otra señal preocupante en el sector es que los diferentes actores se
financian unos a otros. Cuando OpenAI y Oracle firmaron su contrato de
300.000 millones de dólares del que hemos hablado antes, Oracle anunció
que planea comprar unos 40.000 millones en chips de NVIDIA para aumentar
su capacidad y poder cumplir con OpenAI. Al mismo tiempo, NVIDIA tiene
planificado invertir hasta 100.000 millones de dólares en OpenAI.
También tiene previsto invertir 2.000 millones en xAI, la empresa de
inteligencia artificial de Elon Musk, y esta con parte de ese dinero
comprará chips de NVIDIA.
No solo eso, OpenAI tiene también su acuerdo con AMD para diversificar
sus proveedores, y además tiene cierta capacidad contratada en Google
Cloud. Podríamos seguir hablando de esta financiación entre unos y
otros, pero con esto ya te haces una idea.
Por un lado, este flujo de caja circular asegura chips, energía y
capacidad en la nube para el sector y acelera la adopción de la IA. Pero
también genera retroalimentaciones entre unos y otros que pueden
exagerar las expectativas con la IA y pueden inflar las valoraciones de
las empresas. Si fuera una burbuja, todo esto la haría todavía más
grande.
Solo el tiempo nos dirá si hay o no una burbuja. Sí que hay algunas
señales típicas de una burbuja, como los precios muy altos en bolsa y el
brutal ritmo de inversión de los grandes actores. Pero si realmente la
inteligencia artificial aporta un gran valor añadido en distintas
empresas y sectores, la inversión estará justificada. Y puede que el
precio de la bolsa actual no esté tan caro como parece.
Entonces, hay signos de burbuja, pero no está claro que lo sea. Lo que
sí fue una burbuja tecnológica y explotó con fuerza fue la crisis
Puntocom de hace 25 años. ¿Qué pasó realmente?
¿Qué ocurrió en la burbuja Puntocom?
Durante los años 90 internet entró de lleno en nuestras vidas y en la
economía. La empresa Netscape ofrecía un navegador web y servicios como
correo electrónico. En 1995 salió a bolsa y en el primer día su precio
se disparó. Pero la empresa no tenía beneficios, el precio solo
reflejaba una expectativa de grandes beneficios futuros.
Entre 1995 y marzo de 2000 el índice Nasdaq Composite se multiplicó por
5. Las startups con modelos de negocio inciertos salían hasta de debajo
de las piedras, y los bancos sacaban a bolsa cientos de compañías cada
año.
El 10 de marzo del año 2000 el Nasdaq tocó un máximo de 5.048 puntos.
Poco después se terminó la euforia y la burbuja estalló. El índice
empezó a caer y el acceso a la financiación se cortó en seco. Empresas
emblemáticas de aquellos años como Pets.com, una tienda online de
productos para mascotas, cerraron ese mismo año. Luego estuvo el caso de
WorldCom , una gran empresa de telecomunicaciones que falseó sus cuentas
para sobrevivir. En 2002 se descubrió que tenía un agujero de más de
11.000 millones de dólares, y se declaró en bancarrota.
Las consecuencias fueron rápidas y graves. Entre el año 2000 y octubre
de 2002 el Nasdaq cayó casi un 80%. Millones de personas perdieron sus
empleos. El mercado de capital riesgo que financia nuevos proyectos
empresariales se quedó prácticamente congelado.
El mercado de trabajo tardó varios años en recuperarse, y el Nasdaq no
volvió a superar los 5.000 puntos hasta 15 años después, en 2015.
Eso fue lo que sucedió. Y ahora la pregunta que todos nos hacemos es,
¿está volviendo a pasar lo mismo hoy con la inteligencia artificial?
¿Se parece la IA a la burbuja Puntocom?
Y puede que sea cierto, en el caso de internet lo fue. Pero eso no
significa que el sector no esté inflado en la bolsa.
Otra similitud muy clara es el propio mercado financiero.
El índice Nasdaq 100 recoge las 100 empresas no financieras más grandes
que cotizan en el Nasdaq, y es un muy buen termómetro de las grandes
empresas tecnológicas de Estados Unidos. En el año 2000 tuvo un máximo
tras una subida muy fuerte, y con el pinchazo de la burbuja Puntocom
cayó con fuerza y tardó 15 años en recuperarse. A finales de 2025 el
índice vuelve a estar en máximos históricos, y su valor se ha más que
duplicado desde que ChatGPT salió a la luz.
Que el índice esté en máximos históricos no significa que haya una
burbuja, pero es una similitud importante. Y hay otra similitud que es
mucho más relevante que esta.
¿Recuerdas el ratio Shiller CAPE que hemos visto antes y que nos indica
cómo de cara está la bolsa? Hoy está en máximos de las últimas 2
décadas, pero si echamos la vista más atrás, la última vez que estuvo
tan alto fue justo antes de explotar la burbuja Puntocom. Es cierto que
en aquella ocasión subió muy rápido, de alrededor de 20 hasta casi 45 en
apenas 5 años. Hoy la subida está siendo más paulatina, pero el valor
tan alto podría significar que los precios están inflados.
Hace 30 años muchas empresas de telecomunicaciones invirtieron con mucha
fuerza en infraestructura, para tender fibra y que la red de internet
fuera lo más fuerte posible. Esto llevó a quiebras de compañías de
telecomunicaciones como WorldCom. Hoy, como ya hemos visto, muchas
empresas están invirtiendo miles de millones de dólares en centros de
datos y otras infraestructuras para la inteligencia artificial.
Pero no todo son similitudes, también hay muchas diferencias. En los
años 90 los ingresos de las empresas de internet eran ridículos en
comparación con el tamaño del mercado.
Hoy sí hay muchas empresas importantes generando ya ingresos reales
gracias a la IA. Los fabricantes de chips como NVIDIA y AMD tienen
ingresos récord. Los servicios en la nube como Azure de Microsoft y el
Cloud de Google se están convirtiendo en líneas de negocio cada vez más
importantes para sus empresas, con crecimientos de más del 30% anual.
Y otra gran diferencia es la barrera de entrada. Ya en los años 90
montar una página web era relativamente sencillo y barato, y la mayoría
de empresas que surgieron en la época eran básicamente eso, una página
web.
Con la inteligencia artificial todo es distinto. Generar y entrenar
modelos de inteligencia artificial exige una gran inversión en
infraestructura y en energía, que lo convierte en inaccesible salvo para
empresas con mucho músculo financiero. Esto reduce el número de
aspirantes y, por lo tanto, el potencial de que surjan muchas empresas
que terminen quebrando. El riesgo es que está todo más concentrado. ¿Qué
pasaría si todo esto no funciona y termina quebrando OpenAI, o incluso
NVIDIA? Sería una catástrofe.
La situación es diferente a la de la burbuja Puntocom, pero sí que hay
bastantes parecidos más que razonables. Entonces, ¿qué es lo que va a
pasar en los próximos años?
¿Qué va a pasar?
Por supuesto, no podemos saberlo. Pero podemos ver 3 posibles
escenarios.
El primero es una aceleración sostenible en el sector. Si el coste de
los chips se reduce, el sector se vuelve más eficiente, y a la vez
millones de empresas adoptan la inteligencia artificial para volverse
más productivas, todo el crecimiento y la inversión de los últimos años
tendrán sentido. Y el sector crecerá todavía más.
El segundo escenario es un aterrizaje suave. El crecimiento bursátil se
detiene, la inversión también para de crecer, y la adopción de la
inteligencia artificial justifica más o menos la inversión realizada
hasta ahora, pero no aumenta demasiado. En este escenario el sector
seguiría creciendo, pero de manera más paulatina y a largo plazo.
El tercer escenario es el peor. Si las empresas no adoptan la
inteligencia artificial para volverse más productivas, toda la inversión
milmillonaria no será rentable para los gigantes tecnológicos. NVIDIA
vería sus ventas desplomarse, los negocios en la nube de Microsoft y
Google caerían con fuerza, y el valor del sector en bolsa se
desplomaría. Muchos trabajadores del sector tecnológico perderían sus
empleos. Y si alguna gran empresa llegase a quebrar, las consecuencias
podrían ser todavía peores.
¿Tú que crees que va a pasar en los próximos años? Déjanos tus posibles
escenarios escritos en los comentarios.
Como ves, todo se reduce a una cosa: que a la economía y a las empresas
en general les resulte productivo y rentable adoptar la inteligencia
artificial para optimizar y automatizar sus tareas y procesos.
Cada escenario es muy distinto, y no tenemos una bola de cristal para
saber cuál de ellos sucederá. Entonces, ¿qué es lo mejor que podemos
hacer como inversores en este contexto?
¿Qué hacemos como inversores?
Diversificar con respecto a la IA, eso es lo que debemos hacer. Te
explico por qué.
Las grandes empresas tecnológicas, sobre todo las relacionadas con la
inteligencia artificial, han crecido mucho en bolsa en los últimos años.
Son hoy una parte muy importante del mercado bursátil, en Estados Unidos
y también en el mundo.
Si inviertes, tener cierta exposición a estas empresas es buena idea. El
sector tecnológico lleva casi dos décadas siendo uno de los grandes
pilares de la economía y la bolsa. Y dos de los escenarios que hemos
visto son favorables para ellas.
Sin embargo, no es buena idea exponerte demasiado. Si se cumple el peor
escenario, las grandes empresas tecnológicas sufrirán. Y si son una
parte muy importante de tu cartera, tu inversión sufrirá mucho.
En Cobas llevamos más de 30 años invirtiendo en base a la filosofía del
value investing. Priorizamos empresas de sectores tradicionales, con
flujos de caja más sólidos y con mayores beneficios a corto y medio
plazo. Es una buena opción para diversificar tu inversión del sector
tecnológico y la IA que ocupa gran parte de los principales índices
bursátiles.
Hay otra batalla tecnológica muy interesante hoy, la del coche
eléctrico. Tesla es el rey, pero la empresa china BYD le está ganando
terreno. Te lo contamos en este vídeo que te dejamos aquí. Suscríbete al
canal de Cobas, y nos vemos en el próximo vídeo.
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