Un imperio de 400 empresas, miles de millones en el bolsillo, viajes extremos en globo aerostático, una isla privada… Sir Richard Branson es un personaje de película.
Y sus innumerables experiencias como emprendedor nos dejan lecciones muy buenas para invertir y gestionar nuestro dinero.
En este vídeo te contamos la espectacular vida emprendedora de Richard Branson y su famoso Grupo Virgin. Vemos cómo construyó su gran imperio, con sus aciertos y sus errores. Hablaremos de su excitante vida personal, y terminaremos con 3 lecciones de Branson para gestionar mejor nuestro dinero. Seguir leyendo
Richard Branson nació en 1950 en Blackheath, un pequeño barrio al sureste de Londres.
Branson es disléxico y los estudios se le dieron mal desde pequeño. Acabó dejando la escuela con 16 años para buscarse la vida potenciando las cosas que sí se le daban bien: hablar con gente, probar cosas y aprender haciendo.
Su primer gran proyecto fue una revista para estudiantes jóvenes llamada Student. Su idea era muy simple: dar voz a adolescentes como él y hablar de temas que importaban a la gente de su edad. Con la revista Branson empezó a aprender dos habilidades que serían clave en su carrera: vender una idea y llamar la atención.
Student gustaba a los jóvenes, pero apenas daba dinero. Branson empezó a vender espacios publicitarios dentro de la revista para sostener el proyecto. Y más adelante tuvo otra idea, algo que sería el germen del multimillonario grupo Virgin: decidió ofrecer discos por correo con descuento a los lectores de la revista.
En 1970 Richard Branson empezó a vender discos por correo a través de su revista Student, un negocio al que llamó Virgin Mail Order. Al principio era solo una manera de financiar el proyecto principal, que era la revista. Pero empezó a dar bastante dinero y Branson vio su potencial.
En 1971 abrió una tienda de discos en Oxford Street llamada Virgin Records and Tapes. Poco después abrió otra tienda en Notting Hill Gate, con cojines y comida vegetariana gratis para que la gente se quedara escuchando música. En pocos años ya tenía tiendas en varias ciudades del Reino Unido.
En 1972 Branson y sus socios fundaron el sello Virgin Records. Compraron una finca llamada The Manor, al norte de Oxford, y la transformaron en un estudio residencial donde los artistas podían vivir durante una temporada y grabar sus discos.
Branson consiguió persuadir al músico Mike Oldfield para que grabara su disco Tubular Bells con ellos, y se convirtió en el primer álbum publicado por Virgin Records, en 1973. Al principio no vendió mucho, pero la música del disco se utilizó en la película El Exorcista que llegó a los cines ese mismo año. La película fue un taquillazo, y Tubular Bells pasó a ser un éxito.
Virgin Records creció fichando a artistas poco convencionales para la época, y vendiendo discos de bandas de otros países como la alemana Faust o la francesa Gong. Así, el sello se fue creando una buena reputación entre artistas alternativos.
Virgin Records fue el inicio de lo que se convertiría en un gran imperio llamado Virgin Group. ¿Cómo construyó Richard Branson ese imperio?
Richard Branson vio que la marca Virgin de su sello tenía buena reputación. Era un nombre llamativo y fácil de recordar. Transmitía un tono cercano, atrevido y los clientes de Virgin Records valoraban muy bien su experiencia.
Branson decidió coger esa misma filosofía bajo la marca Virgin, y expandirla. Empezó a buscar nichos de mercado donde los clientes no tenían una buena experiencia, para entrar en ellos y ofrecer productos, servicios y experiencias mejores.
En 1976 nació Virgin Megastores con una tienda de discos nueva en Oxford Street. En 1979 pasó a ser una tienda de ocio y música con más productos, y empezaron a abrir más tiendas.
En 1995 lanzó Virgin Direct, una especie de banco alternativo, que acabaría convirtiéndose en Virgin Money.
En 1999 se asoció con One2One para lanzar en Reino Unido Virgin Mobile, una empresa de servicios de telefonía centrada en el usuario y sin una red física propia, algo que fue bastante novedoso en esa época.
En 2004 Branson creó Virgin Galactic, un proyecto a largo plazo para ofrecer vuelos espaciales comerciales.
En 2010 nació la cadena hotelera Virgin Hotels.
En 2014 el grupo lanzó Virgin Voyages, una operadora de cruceros que en 2021 puso a funcionar su primer barco propio.
Poco a poco Branson fue construyendo Virgin Group, que hoy es una especie de cartera de inversión diversificada, con más de 400 empresas dentro.
Pero hay una empresa concreta dentro de Virgin Group que no hemos mencionado, y que es quizás el mayor éxito de Branson por lo difícil que era entrar con éxito en ese sector. Hablamos, claro, de Virgin Atlantic.
En 1984 Richard Branson decidió meterse a pelear en uno de los negocios más duros que existen: las aerolíneas. Fundó Virgin Atlantic, y ese mismo año operó su primer vuelo desde el aeropuerto Gatwick de Londres hasta Newark.
La idea de Branson era la misma que con el resto de sus empresas. Volar era una experiencia seria, fría e incluso desagradable para la mayoría de viajeros. Virgin lo haría más humano, más divertido y más cómodo.
El problema de este sector es que la competencia son compañías gigantes. Por ejemplo, British Airways vio en Virgin una amenaza e inició campañas de difamación.
Virgin Atlantic sirvió para elevar mucho la reputación de la marca Virgin. El mercado vio que Branson tenía las agallas de entrar en un sector difícil a competir con gigantes.
El espíritu explorador y emprendedor de Branson no se quedó solo en su vida profesional.
En 1987 cruzó el Atlántico en globo aerostático con Per Lindstrand. En 1991 repitió la hazaña cruzando el océano Pacífico. Branson no solo lo hacía por diversión. Sabía que si la gente hablaba de él, su marca Virgin saldría beneficiada.
En 1978 compró la pequeña isla Necker Island en las Islas Vírgenes Británicas. Durante muchos años fue su casa de vacaciones. Hoy es un resort de lujo.
En 2025 la fortuna de Richard Branson está cerca de los 3.000 millones de dólares.
Richard Branson no se encariña con las empresas que fundó. Si vender una compañía es una buena decisión, lo hace.
En 1992 vendió Virgin Records por una cifra cercana a los 1.000 millones de dólares.
En 2009 vendió su parte de Virgin Mobile USA por casi 500 millones.
En 2016 vendió Virgin America por 2.600 millones de dólares.
Ahora vamos a ver 3 lecciones que podemos sacar de él.
Lección número 1: toma riesgos asimétricos.
Cuando Branson inicia un proyecto, si sale bien el premio es grande, y si sale mal el golpe es asumible.
Lección número 2: vende a tiempo.
Muchos inversores no quieren admitir errores y se quedan atrapados en malas inversiones. Branson no, cuando hay que vender, vende.
Lección número 3: aprovecha la marca.
Una marca fuerte abre puertas y atrae oportunidades.
Lección extra: disfruta del camino.
Branson ha trabajado duro, pero también ha disfrutado de su vida.
Fundar empresas y ganar miles de millones está al alcance de pocos, pero sí es posible formar un buen patrimonio invirtiendo bien.
En Cobas llevamos más de 30 años invirtiendo en bolsa en base a la filosofía del value investing.
Invertir con éxito es más cuestión de hábitos y disciplina que de ser un genio.
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