Cuando hablamos de dinero solemos centrarnos en finanzas personales. Pero nuestras parejas, hijos y padres son un factor demasiado importante como para no tenerlo en cuenta.

En este vídeo te contamos por qué hay que pensar a nivel familiar y cómo priorizar una buena jubilación para los padres. Vemos qué errores conviene evitar, el papel clave que juega la vivienda en el caso concreto de España, y cómo enfocar las herencias de la mejor manera. Y terminamos con una breve guía para que puedas poner todo esto en práctica con tu familia.
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Siempre hablamos de finanzas personales. Pero para la mayoría de personas nuestras parejas, nuestros hijos y nuestros padres son un factor muy importante en la ecuación del dinero, y nos puede ir muy mal si no los tenemos en cuenta.

 

En este vídeo te damos una guía práctica de 7 pasos para que puedas proteger tu patrimonio y el de los tuyos. Además, te contamos por qué hay que pensar a nivel familiar y cómo priorizar una buena jubilación para los padres. Vemos qué errores conviene evitar, el papel clave que juega la vivienda en el caso concreto de España, y cómo enfocar las herencias de la mejor manera.

 


Quizás te sorprenda pero en todo este puzzle la pieza clave suelen ser los padres, la generación más mayor. ¿Por qué?

 

Un joven de 30 años tiene mucho tiempo por delante para ahorrar, invertir y generar buenos ingresos con su trabajo. Una persona de 60 años mira a un horizonte más corto. Su jubilación está a punto de llegar, quiere disfrutarla lo mejor posible y también quiere tomar las decisiones adecuadas para la herencia que dejará a sus hijos en unos 20 o 30 años.

 

Todo esto es especialmente importante en España, por varios motivos. El primero es la demografía. Según datos y previsiones del Instituto Nacional de Estadística, el INE, hoy el 20% de la población tiene 65 años o más. En el año 2055 ese porcentaje habrá superado el 30%. Vamos, que las personas jubiladas o muy cerca de jubilarse serán cada vez más.

 

 

Y a esto hay que sumarle el reparto de la riqueza. Según datos de 2022 del Banco de España, el patrimonio neto mediano de los hogares españoles es máximo cuando el cabeza de familia tiene entre 65 y 74 años. Es decir, las personas mayores tienden a ser más ricas.

 

 


La mayoría de gurús de las finanzas nunca te dirán esto: el primer objetivo de las finanzas familiares es que los padres disfruten de una buena jubilación. Pero, ¿cómo encaja esto con la prosperidad de los hijos?

 

Lo primero que hay que decir aquí es que esto es una decisión de cada familia en concreto, no son ideas talladas en piedra. Pero sí es muy útil tenerlas en cuenta. Cuando los hijos piensan en el patrimonio de sus padres, muchas veces se centran en la herencia que van a recibir. Incluso muchos padres cuando llegan a la edad madura, piensan en lo que dejarán a sus hijos.

 

 

Y eso es importante, por supuesto, pero la prioridad debería ser que los padres tengan una buena jubilación. Que puedan vivir bien, con tranquilidad y con autonomía económica durante muchos años. Para eso se han esforzado toda su vida. Y para conseguirlo, hay 2 grandes pilares.

 

 

El primero es la pensión pública. En España, sigue siendo la base económica de la mayoría de jubilados. Por eso, tener en cuenta cuál es o cuál va a ser la pensión mensual de los padres es fundamental.

 

 

¿Quieres una referencia? En 2025 la pensión de jubilación media fue poco más de 1.500 euros al mes, y para 2026 el gobierno revalorizó las pensiones contributivas un 2,7%.

 

El segundo pilar es el patrimonio. Si los padres tienen fondos de inversión, acciones, ahorro acumulado o algún inmueble además de la casa en la que viven, esos activos pueden servir para complementar la pensión. ¿Cómo se hace esto?

 

 

Existen algunas reglas orientativas para retirar cada año una parte del capital total del patrimonio. Pero no hay un porcentaje mágico. Depende de la edad de la persona, de cuánto patrimonio tiene, de cuáles son sus gastos y sus objetivos. Entrar en detalles daría para otro vídeo entero. Quédate con la idea de que el patrimonio de los padres debe servir, en parte, para complementar su pensión pública y que tengan una mejor jubilación.

 

 

Por cierto, alguien que se jubila con 65 años tiene una esperanza de vida de casi 22 años según el INE de 2024. En concreto, casi 20 años para los hombres y cerca de 24 para las mujeres. Conocer este plazo es muy importante para planificar bien esos años de jubilación.

 

Los dos pilares de ingresos deben servir para cubrir los gastos durante la jubilación. Por un lado están los gastos fijos del día a día, y a eso hay que añadir otros gastos para disfrutar de esa jubilación como vacaciones, viajes, comidas fuera de casa, planes con la familia… Lo que sea.

 

 

A esto hay que añadir algo que se suele olvidar y que puede ser un gran quebradero de cabeza: los gastos en salud y dependencia. Con el paso de los años, una persona mayor puede necesitar más tratamientos sanitarios y más ayuda para su vida diaria. Eso tiene un coste y tarde o temprano va a llegar, por eso es mucho mejor planificarlo con tiempo.

 

 


Pero cuidado, porque hay un error garrafal que cometen muchas personas al ayudar a sus padres a invertir su dinero. Un error que perjudica a la jubilación de los padres, y a la futura herencia de los hijos. Te cuento cuál es.

 

Al invertir buscamos rentabilidad. Si lo simplificamos mucho, hay dos opciones. La renta variable, la bolsa, ofrece muy buena rentabilidad a largo plazo, pero es volátil a corto plazo. La renta fija, los bonos, ofrecen una rentabilidad mucho más baja pero más estable.

 

 

Por eso la estrategia de inversión depende de cada persona. Alguien de 30 años que quiera formar un patrimonio a muy largo plazo, puede tener una cartera con un peso muy grande de bolsa. Alguien de 65 años que quiere utilizar sus inversiones para complementar su pensión, debería dar más importancia a algo más predecible y estable como la renta fija.

 

 

¿Te suena la regla del 120? Es una forma muy simple de tener una orientación sobre el peso de la renta fija y la renta variable en una cartera de inversión según la edad del inversor. Consiste en restarle a 120 tu edad, y el resultado es el porcentaje de renta fija en tu cartera.

 

En este gráfico puedes ver el valor por edades. Alguien de 30 años podría tener un 90% de su cartera en renta variable, que son 120 menos 30. Alguien de 65 años podría tener un 55% de renta variable en su cartera, que es 120 menos 65. Son valores orientativos, pero es una buena referencia para gestionar el patrimonio familiar con personas de edades muy distintas.

 

 

No tener esto en cuenta es un error muy grave. Si tus padres tienen 70 años, te encargas de su inversión y lo inviertes todo en bolsa, como llegue una racha bajista su patrimonio caerá y su jubilación será bastante peor de lo que esperaban.

 

 


El error del que te acabo de hablar es casi siempre el más grave, pero no es el único. Te voy a contar muy rápido otros 4 errores típicos y cómo los puedes evitar.

 

El primer error es no invertir el dinero de tus padres, o el tuyo si tienes más de 65 años. Una cosa es tener cuidado con la renta variable para evitar sustos, y otra muy distinta es dejar todo el dinero en una cuenta bancaria o debajo del colchón. Perderá valor con el tiempo a causa de la inflación, y perjudicará a toda la familia: a la jubilación de los padres y a la herencia de los hijos. ¿Cómo se evita este error? Invirtiendo, claro.

 

 

El segundo error que muchas personas maduras cometen es invertir su dinero en cualquier fondo que le ofrecen en su banco. Por un lado, no tiene por qué ser la opción más adecuada para esa persona. Y por otro lado, algunos bancos tradicionales ofrecen productos con comisiones muy altas y resultados muy pobres. ¿Cómo se evita este error? Hay que elegir muy bien los productos en los que invertimos: saber cuál es la estrategia del fondo, cuánto cuesta, y si encaja con los objetivos.

 

 

El tercer error lo hemos mencionado más arriba, y es no prever la dependencia. Muchas familias ignoran el tema hasta que llega un problema de salud y ya es tarde para planificar. ¿Cómo se evita este error? Planificando con tiempo. Así la familia puede decidir la opción más apropiada, según lo que quieren y lo que se pueden permitir: ayuda en casa, adaptación de la vivienda, una residencia o simplemente apoyo económico.

 

 

El cuarto error son los fraudes. ¿Cuántas llamadas, emails y mensajes de spam has recibido en el último mes? Yo, varios.

 

 

Las personas mayores suelen ser las víctimas favoritas de los defraudadores. En general tienen menos conocimiento de tecnología y aplicaciones y de cómo funcionan, y es más fácil que caigan en la trampa. Si te la juegan para que hagas una transferencia de miles de euros, puede que no recuperes el dinero. ¿Cómo se evita este error? Hay que concienciar a los padres sobre este tema para que no caigan en la trampa.

 

 


Dejamos los errores para hablar de un pilar fundamental en las finanzas de cualquier familia, y que en España es mucho más relevante que en la mayoría de países. ¿Se te ocurre cuál es?

 

Exacto, la vivienda. Más del 88% de hogares donde la persona de referencia tiene 65 años o más son viviendas en propiedad, y más del 82% tiene la hipoteca totalmente pagada, según datos del INE de 2025. La vivienda principal es el activo más importante de las familias españolas y supone casi el 42% de su patrimonio total, según datos del Banco de España  de 2022. Vamos, que la vivienda en propiedad tiene un peso enorme en la riqueza de los españoles.

 

 

Es una gran ventaja que los padres lleguen a la jubilación con la vivienda pagada. Durante el resto de su vida no tendrán que cargar con el que suele ser uno de los mayores gastos mensuales de cualquier persona: la hipoteca o el alquiler. Es cierto que resta liquidez al patrimonio, porque no se puede vender un pequeño porcentaje de tu casa para gastar ese dinero.

 

 

Cuidado, la vivienda no solo influye en los ingresos y gastos de los jubilados. También juega un papel fundamental en las opciones para la familia cuando llega una situación de dependencia. Si la casa de los padres es grande, habrá familias que opten por ir a vivir con ellos para poder cuidarlos. Otras familias quizás opten por una residencia, y en ese caso la vivienda se puede alquilar o vender para financiar ese coste.

 

 

Uno de los grandes inconvenientes de las viviendas llega con la herencia, y está relacionado con la falta de liquidez que ya hemos mencionado. Una casa podría no venderse de forma inmediata, o puede que un heredero prefiera ponerla en alquiler y otro prefiera venderla. Puede ser una fuente de conflictos importantes.

 

 


Ninguno queremos perder a nuestros padres. Son mayores que nosotros, por eso lo natural es que nos dejen. Y para que esa situación sea un poquito menos mala de lo que ya es, conviene tener en orden algo clave: la herencia.

 

Hablar con los padres sobre el testamento es importante. Lo primero, claro, es que el testamento esté hecho. Y lo siguiente es hablar sobre cómo quieren repartir su patrimonio llegado el momento. Esto puede evitar conflictos futuros entre hermanos, que por desgracia son habituales.

 

 

Por ejemplo, un punto importante es el que acabamos de comentar sobre la vivienda. Si hay 3 herederos y los padres piensan dejar su vivienda a partes iguales, conviene hablar de qué quiere hacer cada heredero y llegar previamente a un acuerdo, incluso dejarlo por escrito. Si llegado el momento ya está decidido que la vivienda se vende, o que se pone en alquiler, no hay nada que hablar y no hay conflictos. Se dan los pasos necesarios para llevarlo a cabo, y ya está. Eso evita introducir problemas en una situación que ya es en sí muy dura.

 

Con las herencias también es importante mirar los impuestos. En España, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones  depende de cada comunidad autónoma. Según cuál sea la fiscalidad, puede tener sentido dejar parte de la herencia en vida como donación para ahorrar impuestos. Merece la pena informarse o consultarlo con un asesor con tiempo para tomar las decisiones correctas y no pagar a Hacienda más de lo estrictamente necesario.

 

En los impuestos a las herencias hay un concepto clave: la plusvalía del muerto. ¿A qué se refiere? Cuando alguien fallece, su heredero no tiene que tributar en el IRPF por las plusvalías de las inversiones del fallecido, solo tiene que pagar el impuesto de sucesiones.

 

 

Por ejemplo, imagina una mujer llamada Nuria que hace años compró 20.000€ en acciones. Hoy Nuria fallece y sus acciones valen 60.000€, y las hereda Pablo, su hijo. Pablo tendrá que pagar lo que corresponda de impuesto de sucesiones por esas acciones, y en el futuro pagará impuestos por las plusvalías por encima de 60.000€, que es el valor de las acciones en el momento de recibirlas él. No tributa por las plusvalías de su difunta madre.

 

Hablando de herencias, ¿sabes lo que es la Gran Transferencia de Riqueza? Es un fenómeno que está a punto de comenzar. Según varias estimaciones, en los próximos 20 años la generación del Baby Boom, nacidos entre 1946 y 1964, dejarán en herencia más de 80 billones de dólares a las generaciones siguientes, los Millennials y la Generación Z. Estas nuevas generaciones deben esforzarse en gestionar esa riqueza, por el bien de su prosperidad económica.

 


Ya te hemos contado casi todo lo importante, pero dejemos la teoría. Te voy a dar ahora una breve guía de 7 pasos para poner en orden las finanzas familiares, sobre todo la parte relacionada con los padres. Así tú y tu familia podréis estar tranquilos de cara al futuro.

 

 

 

El primer paso es conocer los gastos que tendrán los padres durante la jubilación. Por un lado están los gastos fijos, como la compra y el transporte. Y por otro lado está el disfrute, que también es importante: vacaciones, restaurantes, lo que sea. Es bueno tener una expectativa aproximada de cuáles van a ser los gastos totales al mes o al año.

 

 

El segundo paso es conocer los ingresos que tienen o tendrán los padres durante la jubilación. La idea es que igualen los gastos que acabamos de calcular.

Por un lado está la pensión pública. Si tus padres todavía no se han jubilado podéis calcular la pensión con el simulador oficial de la Seguridad Social, tienes el enlace en la descripción del vídeo.

 

Y hablando de las pensiones españolas, en la descripción te dejamos el enlace a una entrevista con Gonzalo Recarte, director general de Cobas, hablando del problema financiero que supondrán las pensiones en las próximas décadas.

 

Si la pensión pública no llega para los gastos, se puede complementar utilizando el patrimonio. Hay que ver cuánto dinero extra es necesario para llegar al nivel de gasto deseado, y si el patrimonio es suficiente para ello. Si no lo es, quizás hay que reducir las expectativas de gasto. Y si lo es, hay que pensar una estrategia de retirada paulatina del patrimonio.

 

Ojo, aquí también entra la gestión de ese patrimonio. Si está mal invertido, este es el momento de tomar decisiones e invertir el patrimonio en activos que tengan sentido según los plazos y objetivos de los padres y la familia.

El tercer paso es ver qué gastos pueden aparecer en el futuro. Tratamientos de salud, una persona que ayude en casa, una obra para adaptar la vivienda si es necesario, o el pago de una residencia. Aquí conviene hablar de qué se va a hacer en el futuro, y en función de esa decisión, ver qué gastos puede suponer y cuándo llegarán.

 

 

El cuarto paso es hablar del testamento. No es cuestión de presionar a los padres, simplemente hay que ver que está todo en orden y poner las cartas sobre la mesa para evitar sorpresas, problemas y conflictos dentro de la familia. Hablar de cómo va a ser la herencia permite que todos tengan claras las expectativas.

 

 

El quinto paso es dejar decidido y ordenado el momento en el que los padres no puedan gestionar su patrimonio o decidir con criterio, y tenga que hacerlo uno de sus hijos. Hay que decidir quién, ver si es necesario tener algún permiso legal para según qué inversiones, y dejarlo listo para evitar tener que hacerlo deprisa y corriendo llegado el momento.

 

 

El sexto paso es revisar todo esto periódicamente, por ejemplo una vez al año. Puede que la mayoría de veces no cambie nada, pero dedicarle unos minutos cada año puede ser útil si hay algún cambio importante.

 

 

El séptimo y último paso es la educación financiera. Esto es importante en general, pero sobre todo para los más pequeños. Está muy bien encargarte de tus finanzas familiares, pero educar a tus hijos pequeños o a tus nietos para que conozcan los fundamentos del dinero será clave para ellos y para el futuro de tu familia.

 

 

¿Has hablado alguna vez de este tema con tus padres o con tus hijos? ¿Crees que sería bueno para tu familia aplicar la guía que te acabamos de dar? Cuéntanoslo en los comentarios, y dinos si hay algún otro tema relacionado del que te gustaría que hiciéramos un vídeo.

La vivienda es una de las claves de las finanzas familiares. Y al mismo tiempo es un problema muy grave en España, sobre todo para los más jóvenes. Te contamos por qué en este vídeo que te compartimos aquí, lo tienes también en la descripción.

 

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