Superar la rentabilidad del índice Standard & Poor’s 500 a largo plazo es un sueño para cualquier inversor profesional. David Abrams no solo consiguió superarlo, triplicó el retorno del S&P 500 durante 15 años.
En este vídeo te contamos su historia, y vemos la filosofía de inversión que le generó una fortuna de más de 1.000 millones de dólares. Veremos también qué podemos aprender los inversores particulares de David Abrams para invertir mejor.
David Abrams nació a principios de los 60 en South Orange, un suburbio residencial de Nueva Jersey, cerca de Nueva York. Abrams es discreto con su vida personal y sabemos poco sobre su infancia.
Abrams estudió Historia en la Universidad de Pensilvania. Pero le interesaban mucho las finanzas, y muy pronto descubrió que le gustaba analizar empresas, leer balances y buscar oportunidades de inversión ocultas. Dejó de lado la historia y empezó a trabajar en el sector financiero.
En 1988, con 28 años, su vida profesional dio un primer gran giro.
En 1988 David Abrams se unió a The Baupost Group, el fondo de inversión de Boston dirigido por el inversor value Seth Klarman. Abrams estaba empezando su carrera y tenía la oportunidad de aprender de Klarman, varios años mayor que él y con una experiencia muy valiosa.
David Abrams no desaprovechó la ocasión y se empapó de la filosofía de inversión de Klarman. Aprendió la importancia de dedicar mucho tiempo al análisis de empresas, invertir solo cuando el precio ofrece un buen margen de seguridad, y a tener paciencia incluso cuando todo el mercado le llevaba la contraria.
En su etapa en Baupost, Abrams no solo aprendió a invertir en bolsa, sino también en otros activos importantes como la deuda corporativa.
A finales de los años 90 Abrams ya era uno de los inversores senior de Baupost. Klarman se refiere a él como un inversor muy brillante, obsesionado con resolver rompecabezas de inversión, y que disfruta buscando valor donde nadie tiene la curiosidad ni la paciencia para hacerlo.
Después de más de 10 años creciendo y aprendiendo con Seth Klarman, David Abrams decidió que quería volar solo.
En 1999, con 39 años, David Abrams abandonó The Baupost Group y fundó su propia firma, Abrams Capital Management, también en Boston.
Desde el principio Abrams tuvo muy claros los pilares de inversión de su firma. Busca oportunidades analizando de manera profunda cada inversión, con una cartera muy concentrada y siempre con el horizonte en el largo plazo. A diferencia de muchos fondos de cobertura o hedge funds, no utiliza apalancamiento y siempre mantiene bastante liquidez disponible para aprovechar caídas fuertes del mercado.
Los fondos de cobertura no publican el detalle de sus resultados. Pero según varias fuentes, los fondos de inversión principales de Abrams Capital Management lograron alrededor de un 15% de rentabilidad media anual en sus primeros 15 años de vida. Eso es aproximadamente el triple de la rentabilidad conseguida por el índice Standard & Poor’s 500 en el mismo periodo.
Abrams siempre ha sido muy discreto y ha concedido pocas entrevistas. Su enorme reputación es fruto de sus cartas a los inversores y de los extraordinarios resultados que ha conseguido a largo plazo.
David Abrams sigue siendo el principal gestor de la cartera de su firma. A finales de 2025, gestiona algo más de 6.000 millones de dólares en activos.
La historia de éxito de David Abrams es apasionante, pero hay algo mucho más interesante. Y es la filosofía de inversión con la que triplicó el retorno del S&P 500 durante 15 años, y con la que ha amasado una fortuna de más de 1.000 millones de dólares. ¡Vamos a analizarlo para encontrar las claves de su filosofía y cómo las ha aplicado en sus inversiones!
La filosofía de inversión de David Abrams se basa en el value investing que aprendió con Seth Klarman. La idea fundamental es que cuanto más bajo es el precio que pagas por un activo, menos riesgo asumes y más potencial de retorno tienes.
Para conseguir eso, Abrams se dedica a analizar activos en profundidad y con mucha paciencia. Quiere entender el negocio, sus ventajas competitivas y sus riesgos reales. Si todo encaja y ve que el activo tiene un valor muy por encima de su precio de mercado, entonces es una buena oportunidad.
La influencia de Klarman se nota en que Abrams presta mucha atención a controlar el riesgo. También se fija en activos impopulares o complicados, que están atravesando una situación especial o un mal momento como una reestructuración corporativa, y busca oportunidades de oro ahí. Él mismo se define como un inversor oportunista.
Además de su metodología value parecida a la de Seth Klarman, hay otras 5 claves de su filosofía que te voy a contar muy rápidamente.
La clave número 1 es que realiza pocas inversiones muy estudiadas. En los últimos años su cartera ha tenido entre 10 y 20 activos, y los 5 más importantes suponen hasta un 80% del valor de su cartera. Esta concentración suele considerarse un riesgo, pero si todo está tan estudiado como hace Abrams, se convierte en una oportunidad.
La clave número 2 es su horizonte de largo plazo. Dedica meses a analizar cada oportunidad y cuando encuentra una que merece la pena, invierte mucho y a largo plazo. Abrams considera que un buen negocio dará un gran rendimiento si se espera el tiempo necesario.
La clave número 3 son los activos en los que invierte. Busca oportunidades no solo en acciones, sino en deuda corporativa, bonos convertibles, y otros activos privados. Lo importante para él es ver un gran valor a largo plazo a muy buen precio, no le importa tanto el tipo de activo.
La clave número 4 es que no especula. Abrams huye de apalancamientos y de posiciones cortas. Invierte a largo plazo tras analizar el activo muy a fondo. Es oportunista pero no busca caídas ni toma riesgos innecesarios.
La clave número 5 es que no confía en previsiones muy exactas. Se plantea varios escenarios posibles a futuro para cada inversión, y si en casi todos los escenarios considera que la inversión es una buena oportunidad, entonces decide entrar.
La teoría está muy bien, pero vamos a la práctica. Veamos 3 inversiones recientes de Abrams, 2 de ellas exitosas y la otra no tanto.
No es habitual que un inversor value invierta fuerte en una gran empresa tecnológica como Alphabet, la matriz de Google. Abrams formó su posición hacia el final de la década de 2010, y hoy sigue siendo uno de los grandes pilares de su cartera con un peso de más del 8%.
Según los registros públicos de sus compras, Abrams ha invertido en Alphabet a un precio medio de 59 dólares por acción. En el momento de preparar este vídeo Alphabet cotiza por encima de 300 dólares, es decir, una rentabilidad de más del 400%.
A pesar de ser una empresa tecnológica, Alphabet tiene un negocio enorme con ventajas competitivas fuertes y un flujo de caja grande y constante. Por eso Abrams se fijó en ella, e invirtió a tiempo.
Asbury Automotive Group es una cadena de concesionarios de coches de Estados Unidos. Es un negocio muy tradicional, aburrido y ligado al ciclo económico. Es un sector volátil y complejo de valorar, justo las oportunidades que más le gustan a David Abrams.
Formó su posición alrededor del año 2017, con un precio medio de compra de unos 65 dólares por acción. Entre 2020 y 2021 su valor se multiplicó por 4, y a finales de 2025 el precio de la acción está cerca de 250, es decir, sería una rentabilidad cercana al 300%. Abrams mantiene su posición en esta empresa a día de hoy, y tiene un peso superior al 8% en su cartera.
Camping World Holdings es una empresa que vende vehículos recreativos como autocaravanas y productos relacionados con el ocio al aire libre. Es un negocio muy sensible a los ciclos económicos y a los tipos de interés, porque cuando la economía se complica o los préstamos se encarecen, menos gente se anima a comprar una autocaravana.
En 2018 el precio de la empresa se empezó a desplomar desde los 40 dólares, y Abrams decidió invertir. Siguió haciéndolo en 2019, con el precio incluso por debajo de los 10 dólares por acción. Abrams vio que la empresa tenía una marca fuerte y un negocio capaz de recuperarse de esa mala racha. Para finales de 2021 la acción estaba cerca de los 45 dólares.
Pero este no es un caso de éxito. Aquí puedes ver cómo desde 2021 Camping World Holdings ha ido cayendo en bolsa de forma paulatina hasta acercarse de nuevo a los 10 dólares por acción. Un motivo importante pueden ser los mayores tipos de interés en Estados Unidos desde aquel año. Abrams deshizo su posición completa en la empresa en 2024, probablemente con ganancias, pero no muy grandes.
Más allá de estos casos recientes, ¿En qué invierte David Abrams a finales de 2025?
El último informe de Abrams Capital al preparar este vídeo es del tercer trimestre de 2025, y ahí Abrams tenía en cartera de solo 13 empresas. Esto es una muestra de la cartera muy concentrada que le ha caracterizado siempre como inversor.
Su principal posición pesa más de un 40% de toda su cartera y es reciente, la abrió en 2024. Se trata de la empresa estadounidense Loar Holdings, que diseña y fabrica piezas críticas para aviones y sistemas de defensa. Tiene relaciones a muy largo plazo con los grandes fabricantes del sector. Es un negocio de nicho, con una gran barrera de entrada. Encaja muy bien con el estilo de Abrams.
Las dos siguientes posiciones en su cartera son dos cadenas de concesionarios de Estados Unidos. Por un lado está Lithia Motors, con un peso de casi el 13%, y luego Asbury Automotive Group, con un peso de más del 8%.
Muy cerca está Alphabet, que pesa también algo más de un 8% de toda su cartera.
Su quinta posición es Somnigroup International, el mayor grupo de colchones y productos de descanso del mundo. Invirtió en ella por primera vez en 2021, y a principios de 2025 compró un 60% más. Pesa casi un 8% de la cartera.
La sexta posición es para Coupang, una empresa coreana de comercio electrónico, con casi el 7% de la cartera. Después llega Meta Platforms, la empresa de Mark Zuckerberg, con algo menos del 5%, y el resto de posiciones son más pequeñas.
En resumen: Abrams tiene un par de empresas tecnológicas importantes, una empresa clave del sector aeronáutico y de defensa, y también empresas de sectores aburridos y complejos como los concesionarios o los productos de descanso.
Ya conocemos la historia, la filosofía y las inversiones de David Abrams. Ahora hablemos de ti. ¿Qué lecciones puedes sacar de David Abrams para invertir mejor?
Vamos a ver 3 cosas que deberíamos copiar de David Abrams, y 2 cosas que bajo ningún concepto deberíamos imitar.
La primera lección que nos deja David Abrams es el sentido común. Él no busca adivinar el próximo pelotazo. Busca negocios que entienda bien, como un concesionario de coches, y que sean de calidad. Haz lo mismo que Abrams y no intentes pegar pelotazos con empresas concretas, criptomonedas o cualquier otra cosa incierta. Invierte en productos y fondos de inversión de calidad, de los que tengas referencias, y que no sean solo una moda.
La segunda gran lección de Abrams es la paciencia. Si ya has invertido antes, seguramente te ha pasado que en una caída del mercado te entra el pánico y sientes ganas de vender. Sé paciente como Abrams y no lo hagas. La bolsa es el activo más rentable de la historia a largo plazo, pero es volátil y puede caer mucho a corto plazo. Si tienes la paciencia de soportar esas caídas, obtendrás los frutos en el futuro.
La tercera lección es la simplicidad. Abrams tiene clara su estrategia y a veces se pasa meses sin hacer ninguna operación. En tu caso, ten claro tu plan y mantenlo a largo plazo, evita modas y cualquier impulso que te surja por noticias o situaciones puntuales.
Lo primero que no deberías copiar de David Abrams bajo ningún concepto es la concentración de su cartera. Él tiene décadas de experiencia y dedica meses de trabajo a analizar cada inversión, por eso puede hacerlo.
Para inversores particulares como tú y como yo, necesitamos un enfoque diferente. Uno que reparta nuestra inversión, que apoye nuestro patrimonio en varios sectores económicos y que no dependa de que una sola apuesta salga perfecta. Si no haces esto, te arriesgas a elegir mal y tener malos resultados a largo plazo.
Lo segundo que no deberías copiar son sus inversiones concretas. Su cartera es pública, y en este vídeo te hemos contado sus principales posiciones. Pero eso no significa necesariamente que sea buena idea comprar hoy acciones de Loar Holdings, Lithia Motors o Somnigroup International. Abrams las compró a otro precio y lo hizo tras un análisis profundo. Si intentas copiar las inversiones exactas que él hizo hace ya varias semanas, que es lo que tarda en hacerse pública la información, te podría salir el tiro por la culata.
Y es que triplicar al Standard & Poor’s 500 está solo al alcance de unos pocos elegidos. Pero la inversión en bolsa diversificada es muy rentable a largo plazo, y eso sí está al alcance de cualquier inversor particular.
En Cobas llevamos más de 30 años invirtiendo en bolsa en base a la filosofía del value investing, la misma en la que se basa David Abrams. Si quieres invertir con nosotros, puedes ver nuestros fondos de inversión en cobasam.com. También ofrecemos planes de pensiones individuales, de empleo y para autónomos, basados en nuestro fondo estrella, el Cobas Selección. Puedes ver los detalles en cobaspensiones.com. Tienes los enlaces en la descripción del vídeo.
Hay un libro que es algo así como la biblia del value investing, que todos los grandes inversores como David Abrams han leído y estudiado. Es El Inversor Inteligente de Benjamin Graham. En este vídeo te contamos las 7 lecciones principales del libro. Si te ha gustado suscríbete a nuestro canal, y nos vemos en el próximo vídeo.
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