Si la acción de una empresa está barata, ¿cómo podemos saber si es una ganga muy rentable, o por el contrario es una trampa que nos hará perder dinero?

En este vídeo vas a conocer a Joseph Piotroski, un profesor que desarrolló una checklist de 9 criterios llamada F-Score para responder justo a esa pregunta: si una empresa es buena o no. Veremos cómo funciona el F-Score y con qué tipo de empresas encaja. Finalmente te mostraremos un caso práctico y 3 lecciones útiles para que te puedas llevar ideas prácticas que te ayudarán a invertir con más éxito, sin importar si quieres analizar empresas o no.

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Joseph Piotroski no se parece en nada a grandes inversores como Warren Buffett o Peter Lynch. De hecho ni siquiera es inversor. Pero entonces, ¿quién es nuestro protagonista de hoy?

Joseph Piotroski es doctor en contabilidad. Trabajó unos años en una consultora en Chicago, pero le interesaba más el mundo académico. Hoy es profesor y catedrático de contabilidad en la Universidad de Stanford, en California.

Y entonces quizás te preguntas, ¿por qué Joseph Piotroski es tan famoso en el mundo de la inversión? Pues por un artículo que publicó en el año 2000 en el Journal of Accounting Research, del que nació el famoso Piotroski F-Score, una checklist de 9 criterios para analizar empresas.

¿Y por qué es tan famoso el F-Score? ¿Para qué sirve?

Todo surge de la idea fundamental del value investing: comprar empresas que cotizan por debajo de su valor intrínseco, o sea, sus acciones están baratas. El problema es que una empresa puede ser barata porque es una ganga… O porque es una muy mala inversión, lo que los inversores value suelen llamar trampa de valor.

¿Y cómo diferenciamos las gangas de las trampas? Esa es la pregunta que se hizo Joseph Piotroski. En su artículo del año 2000 planteó que un análisis muy simple basado en datos contables podía ayudar a filtrar las empresas valiosas de las trampas de valor. Y así surgió el F-Score, una checklist de 9 criterios basada en lo que Piotroski estudió en su artículo.

Antes de seguir y hablando de value investing. En la descripción te dejamos el enlace a un episodio del podcast Tu Dinero Nunca Duerme, en el que nuestro director de relación con inversores Carlos González habla del futuro del value investing.

Ya sabes para qué sirve el F-Score, ahora te voy a contar qué es.

El Piotroski F-Score es una manera de poner nota del 0 al 9 a la salud financiera de una empresa. Son 9 señales distintas sacadas de los estados financieros de la compañía. Cada criterio que la empresa cumple le da 1 punto, y la suma de todos sus puntos es su nota sobre 9.

Si una empresa tiene un F-Score de 8 o 9 puntos se considera barata y fuerte, o sea, una ganga. En cambio, una empresa con un F-Score entre 0 y 2 se considera una trampa de valor.

El F-Score permite filtrar y priorizar empresas de una forma muy sencilla. Si un inversor está analizando varias empresas a la vez y no tiene claro en cuál centrarse, poner nota a todas las empresas le permite centrarse primero en las que tienen más probabilidades de ser una buena inversión. Solo tiene que rellenar una sencilla checklist de 9 criterios para cada empresa, con datos que están en su contabilidad.

Por supuesto el F-Score no es una bola de cristal, no hace magia ni predice el futuro. Es una herramienta útil y sencilla para tomar decisiones siguiendo un método en lugar de utilizar la intuición.

Esos son los fundamentos del F-Score, pero, ¿cuáles son exactamente los 9 criterios?

Vamos a dividirlos en 3 bloques. El primer bloque mira la rentabilidad de una empresa, y se compone de estos 4 criterios:

Criterio #1: ¿El ROA es positivo este año?

El ROA o Return On Assets es la rentabilidad que consigue la empresa en proporción a sus activos como fábricas, máquinas, tiendas o inventario. Se calcula dividiendo el beneficio neto del año entre el valor medio durante el año de todos los activos de la empresa.

Criterio #2: ¿El flujo de caja operativo es positivo este año?

Si es positivo significa que los ingresos por ventas superan a sus gastos como pagar a proveedores y empleados, pagar impuestos y otros gastos del día a día. Esto significa que la empresa está generando dinero de verdad con lo que vende.

Criterio #3: ¿El ROA es mayor que el año pasado?

Criterio #4: ¿El flujo de caja operativo es mayor que el beneficio neto contable?

Esto suele ser una señal de que los beneficios son de buena calidad, y que la empresa no intenta maquillar sus resultados con un número bonito en sus cuentas, pero que no se refleja en la realidad.

Antes de ver el siguiente bloque de criterios, si te surge alguna duda con cualquiera de ellos deja un comentario en el vídeo y te ayudaremos.

El segundo bloque mira la solidez financiera de la empresa, con estos 3 criterios:

Criterio #5: ¿La deuda a largo plazo es menor que la del año pasado?

La deuda a largo plazo es la que vence dentro de más de 12 meses. Si la empresa reduce su deuda a largo plazo de un año para otro, significa que sus cuentas están más sanas.

Criterio #6: ¿El Current Ratio es mayor que el año pasado?

El Current Ratio es la proporción entre los activos corrientes, cosas que la empresa puede convertir en dinero real a corto plazo, y los pasivos corrientes, que son pagos que vencen en menos de 12 meses. El Current Ratio mide el colchón que tiene una empresa para hacer frente a sus gastos, y si aumenta de un año a otro es una gran señal.

Criterio #7: ¿La empresa ha evitado ampliaciones de capital este año?

Las ampliaciones de capital pueden ser útiles, pero perjudican al accionista si la empresa las convierte en una práctica habitual. Por eso es bueno que la empresa no haya hecho ampliaciones de capital.

El tercer bloque mira la eficiencia operativa de la empresa, con los 2 últimos criterios:

Criterio #8: ¿El margen bruto es mayor que el año pasado?

Si la empresa gana más por cada euro vendido en comparación con el año anterior, es una señal de buena evolución del negocio.

Criterio #9: ¿La rotación de activos es mayor que el año pasado?

La rotación de activos de una empresa es la relación entre las ventas totales en un año y el valor medio de los activos totales de la empresa ese mismo año. Si aumenta significa que la empresa es capaz de aumentar sus ventas más que sus activos.

Cada respuesta afirmativa le da un punto a la empresa, y la suma de todos sus puntos es su F-Score. Así de sencillo. 9 criterios, 9 puntos posibles para la empresa.

El F-Score, claro, no es un método mágico. De hecho hay 2 tipos de empresas con las que no funciona nada bien. Te cuento cuáles son.

Por un lado tenemos a los bancos y las empresas aseguradoras, o sea, a las empresas financieras en general. Su contabilidad es muy distinta a la del resto de empresas. Suelen tener una deuda proporcionalmente muy elevada, y ganan dinero con intereses y comisiones, por lo que los márgenes son distintos. Además, como sus activos son sobre todo financieros, el concepto de rotación de activos no tiene demasiado sentido.

Y por otro lado están las empresas que son muy cíclicas, como fabricantes de automóviles, el sector de los viajes y el ocio, o la energía. Cuando el ciclo económico cambia, la contabilidad de estas empresas varía mucho: cambian los beneficios, la caja, los ratios… Y su nota en el F-Score podría subir o bajar mucho por culpa del ciclo, cuando realmente la empresa y su negocio no se han vuelto mejores o peores a largo plazo.

Para el resto de compañías es bastante útil, pero no hay que olvidar lo que es: una herramienta para filtrar empresas baratas sólidas de empresas baratas débiles. No predice el futuro ni garantiza buenas inversiones.

Ya vale de teoría, vamos a ver un ejemplo práctico de cómo funciona el F-Score.

Imagina una empresa ficticia llamada Café Norte. Trabaja en la zona norte de España, distribuye café a bares y restaurantes, y también vende a particulares a través de su página web. Tiene 5 almacenes logísticos y una pequeña planta de tostado de café. Su ciclo es muy sencillo: compra café verde, lo tuesta, lo empaqueta y lo reparte.

Imagina que estás valorando si Café Norte es una buena empresa value en la que invertir. Vamos a aplicarle el F-Score.

Criterio número 1. Café Norte en 2025 tenía activos valorados en unos 25 millones de euros, y un beneficio neto de 1 millón de euros. Es decir, tiene una rentabilidad sobre activos del 4%, que es positiva, así que gana un punto.

Criterio número 2. Café Norte generó un flujo de caja operativo de 750.000 euros, positivo, lo que le da otro punto.

Criterio número 3. En 2024, los activos de Café Norte estaban valorados en lo mismo, 25 millones, y su beneficio neto fue de 800.000 euros. Eso significa que su rentabilidad sobre activos subió de un año a otro, y eso es otro punto más.

Criterio número 4. Hemos dicho que el beneficio neto en 2025 fue de 1 millón de euros, y la caja fue menor, de 750.000 euros. Por lo tanto, no cumple el cuarto criterio del F-Score.

Criterio número 5. En 2024 Café Norte tenía 9 millones de euros de deuda a largo plazo, y en 2025 tenía 8 millones. Redujo su deuda a largo plazo, así que se lleva un punto.

Criterio número 6. Tanto en 2024 como en 2025 los pasivos corrientes de Café Norte eran de 1 millón de euros. Pero sus activos corrientes aumentaron de 1.200.000 euros a 1 millón y medio de euros, es decir, su Current Ratio aumentó de un año a otro. Cumple el criterio 6 y suma otro punto.

Criterio número 7. En 2025 Café Norte emitió nuevas acciones para financiar maquinaria y equipos para uno de sus almacenes. Incumple el criterio 7, así que no se lleva el punto.

Criterio número 8. A finales de 2024 Café Norte negoció con varios de sus proveedores para ajustar precios a cambio de pedidos más grandes. Gracias a eso pasó de un margen bruto del 32% en 2024 al 35% en 2025, y esto le da otro punto.

Y terminamos con el criterio número 9. La rotación de activos de Café Norte empeoró en 2025, porque compró maquinaria y equipos para uno de sus almacenes, y su crecimiento en ventas fue menor que ese gasto. Así que no se lleva el último punto.

Si sumamos todo, el F-Score de Café Norte es de 6/9. Es una buena puntuación, pero eso no significa que el inversor deba comprar. Lo que significa es que la empresa está barata y además sus cuentas indican que el negocio tiene bastante solidez. Merece la pena analizarla con más atención ya que puede ser una buena oportunidad de inversión.

Si el F-Score es tan útil, quizás te estás preguntando qué empresas concretas forman la cartera de inversión de Joseph Piotroski. Siento decirte que la respuesta te va a decepcionar.

Piotroski es investigador y profesor, no es un inversor profesional ni tampoco un gestor de fondos. Por lo tanto, no tiene la obligación de publicar su cartera ni sus movimientos. Vamos, que no sabemos en qué invierte Piotroski.

Lo que sí sabemos es que su F-Score tiene una enorme influencia. Miles de inversores value utilizan su checklist para filtrar empresas.

En Cobas no seguimos el F-Score a rajatabla, pero sí utilizamos varios de sus criterios junto con otros adicionales para filtrar empresas.

Por cierto, en Cobas llevamos más de 30 años invirtiendo en bolsa en base a la filosofía del value investing. Si quieres rentabilidad a largo plazo pero no quieres dedicar tiempo a analizar empresas, deja que nosotros lo hagamos por ti. Puedes ver nuestros fondos de inversión en cobasam.com. También ofrecemos planes de pensiones individuales, de empleo y para autónomos, basados en nuestro fondo estrella, el Cobas Selección. Puedes ver los detalles en cobaspensiones.com. Tienes los enlaces en la descripción del vídeo.

¿Qué podemos aprender los inversores normales y corrientes de Piotroski y su método?

Todo esto del F-Score suena bien, pero es probable que tú busques lo mismo que la mayoría de inversores. Conseguir una buena rentabilidad con riesgo controlado, sin dedicar apenas tiempo, sin quebraderos de cabeza, y sin tener que analizar empresas. Si ese es tu caso, hay 3 lecciones del F-Score de Joseph Piotroski que te van a ser útiles.

La primera lección es que no te dejes enamorar por historias bonitas, mira más allá. Imagina que encuentras un fondo de inversión que el año pasado tuvo un 25% de rentabilidad. Está muy bien, pero no deberías invertir solo por eso. Ten ciertos criterios adicionales para que el fondo pase tu filtro. Por ejemplo, fíjate en su rentabilidad media anual en los últimos 5 o 10 años, no solo el año pasado. Mira que los gestores del fondo sean transparentes con sus decisiones y sus previsiones de futuro.

La segunda lección es la disciplina. Tener una checklist de criterios para invertir es una gran idea, no importa si inviertes en empresas sueltas o en fondos de inversión. Pero la clave aquí es tener la disciplina de no saltarte nunca la checklist a la hora de elegir una inversión. Si la tienes pero solo la utilizas a veces, te fallará.

Y la última lección es hacerlo simple. Es mejor tener una checklist corta y sencilla que puedas revisar en unos minutos, que tener una checklist enorme o un método muy complejo. Lo simple es fácil de hacer, te será mucho más fácil mantener la disciplina, y por lo tanto, te será mucho más útil.

¿Cuáles de estas 3 lecciones vas a poner en práctica en tus inversiones? Cuéntanoslo en los comentarios, y dinos si hay algún inversor del que te gustaría que hiciéramos un vídeo.

El F-Score es un punto de partida muy interesante dentro del análisis. Y si queremos ir un paso más allá, nada mejor que aprender de inversores que han dejado huella, como Charlie Munger, el difunto socio de Warren Buffett. Te dejamos aquí y en la descripción un vídeo de 10 minutos donde resumimos su conocimiento inversor.

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