FILOSOFÍA DE INVERSIÓN

Invertir, ¿es también cuestión de sexo?

¿Existen realmente diferencias visibles entre inversores por cuestión de sexos? ¿Son las mujeres más conservadoras a la hora de tomar decisiones de inversión como nos han contado?

10.06.2022
TANIA Fernández
Relación con Inversores

3 minutos

A lo largo de nuestra experiencia como pieza de interconexión entre la gestora y nuestros partícipes de fondos de inversión y planes de pensiones, hemos pasado por etapas de fuertes caídas, volatilidad y también de importantes recuperaciones. Nuestra posición nos permite ver cómo se comportan los partícipes y las diferencias entre ellos atendiendo a diversos factores que son, cuanto menos, curiosas.

Observando el comportamiento de los inversores a lo largo del tiempo, como ya hemos comentado en otras ocasiones en este blog, en vídeos de nuestro canal de YouTube, podcast, etc., vemos patrones que se repiten y que nos caracterizan forma general, -que a veces comprometen nuestra orientación largoplacista de la inversión-, pero también observamos diferencias considerables en el comportamiento de los inversores.

Pero ¿existen realmente diferencias visibles entre inversores por cuestión de sexos? ¿Son las mujeres más conservadoras a la hora de tomar decisiones de inversión como nos han contado? ¿Tienen mejores rendimientos sus inversiones a causa de su toma de decisiones?

Las mujeres inversoras

El rol que ha ocupado históricamente la mujer en el mundo de la inversión financiera ha cambiado sustancialmente y cada vez más de ellas toman posiciones dentro de la inversión en productos financieros como las acciones y los fondos de inversión.

Según datos recogidos en un informe del Banco de España, en la mayoría de los países del mundo existen diferencias de género en cuanto a conocimientos financieros -medidos en términos de preguntas sobre inflación, tipo de interés compuesto y diversificación del riesgo-, con niveles en general más altos para los hombres que las mujeres.

Entre los factores que se proponen para llegar a explicar estas diferencias estarían los sociodemográficos, las diferencias en habilidades numéricas y lectoras y las diferencias en intereses o actitudes, entre otras.

Pese a que este estudio apunta que estas discrepancias parecen no poder explicarse por ninguno de los motivos anteriormente mencionados y no arroja resultados realmente concluyentes, pero sí nos da información muy interesante acerca del comportamiento como inversores de ambos sexos.

Así, se muestra que el género masculino parece interesarse más por las finanzas que el femenino, así como éstos manifiestan que están más dispuestos a asumir mayor riesgo para obtener una mayor rentabilidad (los datos muestran el porcentaje de hombres que prefieren asumir mayores riesgos en aras de obtener mayor rentabilidad es un 6% superior a las mujeres).

En cuanto al producto financiero a elegir a la hora de la inversión, otros estudios apuntan a que las mujeres eligen versiones más “seguras” como las cuentas corrientes o de ahorro, mientras que los hombres prefieren tomar posiciones en acciones y otros productos considerados por el pensamiento general como más volátiles -malentendiendo volatilidad como riesgo-, algo que hemos explicado en numerosas ocasiones que en Cobas sabemos discernir.

Hemos comentado en varias ocasiones en nuestro blog acerca de las ventajas sobre sistematizar nuestras aportaciones a los fondos para evitar picos o valles en nuestro camino como inversores y los episodios de volatilidad que ocurren inevitablemente en los mercados.

También parece, según otros estudios apuntan, que intervienen algunos factores neurofisiológicos, que llevarían a los hombres a invertir más en instrumentos derivados y futuros financieros por su riesgo y ellas buscan en los fondos de inversión la diversificación y el horizonte de largo plazo.

Además, y según los datos de BdE, las fuentes de información a las que se acude también difieren entre sexos, siendo las mujeres más propensas que los hombres a obtener información sobre el producto a través de profesionales, mientras que ellos realizan sus averiguaciones independientes e internet influye más en su toma de decisiones.

En el gráfico se distribuyen una muestra de encuestados que han adquirido un producto en los dos últimos años. Se ve la clara preferencia de ambos géneros por la obtención de información por parte de un profesional a la hora de invertir en fondos de inversión, pero superior en el caso de las mujeres (un 95% frente a un 92% en el caso de los hombres), mientras ellos recurren más que las mujeres a internet como recurso a la hora de invertir en fondos (consultando los hombres en un 24,4% frente al 19% de mujeres).

Tomar en cuenta como información fidedigna esto, podría llevar a una toma de decisiones más sesgada (sesgo de confirmación, de exceso de confianza…) y menos objetiva, que podría comprometer la rentabilidad del inversor, con lo que debemos ser muy cautos y selectivos con las fuentes de información que seleccionemos a la hora de invertir.

 

¿Son también distintos sus resultados a la hora de invertir?

Un estudio llevado a cabo por la plataforma de inversión Betterment arroja que los resultados de las inversiones financieras de las mujeres son mejores que los hombres, es decir, consiguen invertir de forma más consistente y cambiar menos de productos, obteniendo un plus de rentabilidad.

De esta forma como hemos comentado en otras entradas en este blog, invertir de forma periódica y sistematizada consigue evitar algunos sesgos que nos llevan a tomar decisiones precipitadas en numerosos momentos del tiempo y, en definitiva, a obtener mejores resultados.

Asimismo, las inversoras parece que tienen un horizonte temporal más largoplacista que los hombres, lo que las lleva en términos generales a obtener mejores rentabilidades.

¿Hacia dónde nos dirigimos?

Tras la pandemia, el apetito inversor parece haberse incrementado, influyendo positivamente en el aumento de mujeres que se dan de alta en plataformas de inversión de todo tipo, aunque continúan siendo minoría.

Obstáculos como la información disponible, el tiempo para obtenerla, la falta de educación financiera en España, el miedo, las inseguridades…, deberían ser cada vez menores para evitar que hablemos en unos años de diferencias entre sexos a la hora de poner a sus ahorros a trabajar.

Desde Cobas trabajamos para buscar soluciones a los problemas anteriormente mencionados, a través de nuestra aplicación BrainVestor para que todos los inversores identifiquen sus sesgos y puedan ser evitados con el objetivo final de obtener una rentabilidad satisfactoria para sus ahorros.

También utilizamos las redes sociales como nuestro canal de YouTube, nuestro podcast, nuestros perfiles de Instagram y LinkedIn, así como en Value School para hacer que la información de calidad en materia financiera llegue y cale cada vez más a toda la población, independientemente de su edad, sexo o profesión.

En definitiva, estar más y mejor informados con contenidos de calidad será la clave para evitar diferencias por cuestión de género a la hora de invertir, si las hay, sean meramente anecdóticas.