¿Sabes por qué la compra te cuesta cada vez más, por qué sube tu hipoteca, o por qué varía el cambio entre el euro y el dólar? Detrás de esos movimientos, y de otros muchos que afectan a tu bolsillo, está nuestro protagonista de hoy: el banco central.

En este vídeo vas a entender, de forma sencilla, qué es un banco central, por qué existe y cómo aplica sus medidas económicas. Te vamos a contar cómo impacta a tu vida diaria, sobre todo a tu dinero, y qué puedes hacer para que te afecte mucho menos. Y también vamos a desmentir dos mitos muy extendidos sobre los bancos centrales.

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Has escuchado el término “banco central” en las noticias cientos de veces, pero, ¿qué es exactamente?

Un banco central es la institución pública que dirige la política monetaria de un país o de una zona monetaria como la Eurozona. Actúa como banco de bancos, marcando las condiciones generales del dinero para mantener la economía estable.

Hay 3 ejemplos que seguro que te suenan.

El primero es la Reserva Federal o Fed, el banco central de Estados Unidos que dirige la política del dólar.

En la Eurozona está el Banco Central Europeo o BCE, que dirige la política monetaria de todos los países que utilizan el euro.

En España tenemos al Banco de España. Y quizás te hayas dado cuenta de que algo aquí no encaja. España utiliza el euro, y por lo tanto el banco central que rige la política monetaria en España es el Banco Central Europeo. Entonces, ¿por qué existe el Banco de España? ¿Por qué no se cerró cuando España abandonó la peseta para utilizar el euro?

El motivo es muy sencillo. El euro lo gestiona el Eurosistema, que está formado por el Banco Central Europeo y los bancos centrales nacionales de cada país. El Banco Central Europeo toma las decisiones y ordena qué medidas hay que aplicar. Los bancos centrales nacionales se encargan de ejecutar las acciones necesarias para implementar esas medidas.

Ese es el principal papel del Banco de España, aunque también hace otras cosas como supervisar a los bancos y otras entidades financieras, guardar y gestionar las reservas de divisas y metales preciosos de España, y elaborar y publicar estadísticas relacionadas con sus funciones.

Bien, ¿y para qué existen estos bancos centrales? ¿Cuál es su función?

Los bancos centrales hacen frente a 3 problemas económicos que pueden llegar a ser muy graves si están fuera de control. Cada problema es un objetivo concreto para el banco central.

El primer gran problema es la inflación, la subida generalizada de precios en una economía. Si la inflación es baja y estable, todo está bien.

Imagina que hoy tu cesta de la compra semanal son 200€ y dentro de un año son 202€. El cambio no es un problema. Pero si la inflación empieza a crecer y se descontrola hasta el 10%, las consecuencias para la economía pueden ser graves. Imagina que la cesta de la compra de 200€ no sube a 202€ sino a 220€ en un año, y a más de 240€ el año siguiente. Ese aumento duele al bolsillo.

Por eso los bancos centrales tienen el gran objetivo de mantener los precios estables, o sea, de controlar la inflación en un nivel bajo. Tanto el BCE como la Fed deben mantener la inflación anual del euro y el dólar en el 2%. Si el valor está por debajo o por encima, en teoría deben tomar medidas.

El segundo gran problema son las crisis bancarias. ¿Nunca te ha pasado que ves a varias personas mirando en una dirección concreta, y tú también miras? Pues aunque parezca raro, con los bancos pasa lo mismo, te cuento por qué.

Los bancos no guardan tu dinero. Cuando lo depositas en tu cuenta bancaria, el banco lo utiliza para conceder préstamos y para invertir. En la Eurozona los bancos están obligados a mantener un 1% del dinero depositado por sus clientes, y en Estados Unidos el 0%, no tienen que mantener nada.

Eso les da margen de maniobra, pero supone un gran riesgo. Si surge una situación difícil y muchos clientes quieren retirar su dinero del banco a la vez, pasará como cuando ves a muchas personas mirando lo mismo: que tú también querrás retirar tu dinero, por si acaso el banco se queda sin nada y no te puede pagar. Si pasa eso el banco está en riesgo de quiebra, y todo el sistema financiero puede sufrir.

Aquí entra en juego otra vez el banco central, que actúa como prestamista de última instancia. ¿Qué significa esto? Que presta dinero de emergencia a los bancos cuando están en una situación delicada y nadie más se lo quiere prestar. Así, casi siempre, evitan el pánico y la crisis.

El tercer problema son los ciclos económicos. La economía no crece de forma constante, va oscilando. A veces crece mucho, y otras veces se frena.

Por eso, algunos bancos centrales como la Reserva Federal en Estados Unidos tienen el objetivo de apoyar la actividad económica y el empleo. Si la economía se frena, la Fed toma medidas para incentivar que se reactive.

Hay quien piensa que son las políticas de los propios bancos centrales las que provocan en gran parte estos ciclos económicos. Pero este es otro tema que quizá tratemos en otro vídeo.

Bloque 2

Esos son los principales objetivos de la mayoría de bancos centrales. Pero, ¿cómo lo hacen? ¿Qué herramientas utilizan para alcanzar esos objetivos?

La principal arma de los bancos centrales es otro término que habrás escuchado cientos de veces: los tipos de interés. No es más que el precio de pedir dinero prestado.

Imagina que pides al banco un préstamo de 10.000€ a devolver en un año, y el interés de ese préstamo es de un 2%. Eso significa que pasado el año deberás devolverle al banco los 10.000€ y un 2% adicional, o sea, 10.200€.

Hay distintos tipos de interés que fijan los bancos centrales, pero por simplificar supongamos que es solo uno.

Imagina que mañana el BCE sube el tipo de interés oficial del 2% al 2,5%. ¿Cómo consigue que esos tipos lleguen a la economía? A través del mecanismo de transmisión. Te cuento lo que es.

Cuando el BCE fija su tipo en el 2,5%, significa que si un banco comercial le pide dinero prestado al BCE, ese será el tipo de interés que deberá pagarle. Y si un banco comercial deposita dinero en el BCE, ese será el tipo de interés que le paga el BCE. A los bancos comerciales les interesa prestarse dinero entre sí a ese mismo tipo de interés. ¿Por qué? Al que pide dinero prestado no le interesa pagar más que eso, porque se lo puede pedir al banco central por un 2,5%. Y al que presta dinero no le interesa recibir menos que eso, porque puede depositar ese dinero en el BCE y que le pague un 2,5%. En realidad es un poco más complicado que eso, pero es un ejemplo teórico que sirve para entenderlo de forma sencilla.

Entonces, cuando el BCE fija los tipos de interés al 2,5%, poco a poco los bancos empiezan a prestarse dinero entre ellos con esos mismos tipos. Los bancos también ajustan los tipos de los productos que ofrecen a sus clientes: hipotecas, préstamos, y lo que pagan por sus depósitos. Todo eso influye en cuánto se consume y cuánto se invierte en la economía. Con tipos más bajos, el dinero es más barato, y se puede consumir e invertir con más facilidad. Eso empuja de forma paulatina la actividad económica, el empleo, y puede que también la inflación.

Fijar los tipos de interés es la herramienta principal de los bancos centrales, pero no es la única. Te cuento muy rápido otras tres.

La primera son las inyecciones de liquidez. Cuando un banco está pasando por un bache financiero, el banco central le presta dinero a corto plazo con garantías y condiciones especiales.

La segunda herramienta son los Quantitative Easing. El nombre se las trae, pero es muy sencillo de entender. El banco central compra deuda pública del gobierno de un país que utiliza su moneda, y consigue dos cosas. Por un lado, financia al gobierno en buenas condiciones. Y por otro lado, empuja un poco a la baja los tipos de interés de la deuda de ese gobierno a medio y largo plazo. En ocasiones también compran deuda de empresas clave.

La tercera herramienta es la comunicación. El banco central suele explicar públicamente cómo ve la economía, y qué piensa hacer con su política monetaria en los próximos meses. Así, todos los agentes económicos saben con bastante certeza cuál será el contexto económico a corto plazo, y pueden tomar mejores decisiones.

Bloque 3

Con lo que te hemos contado hasta ahora parece que los bancos centrales pueden hacer casi lo que les apetezca con la economía. Tienen muchísimo poder, y sus medidas pueden tener consecuencias graves. Entonces, ¿nadie los vigila?

La idea es que los bancos centrales sean instituciones independientes. Así se evita que el gobierno de turno manipule al banco central para sus propios intereses. Por ejemplo, el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea prohíbe al BCE y a los bancos centrales nacionales solicitar o aceptar instrucciones de instituciones de la UE, gobiernos y otros organismos.

¿Significa esto que los bancos centrales pueden hacer lo que quieran? Por supuesto que no, porque igual que tienen prohibiciones, también tienen mandatos. Tienen que encargarse de cumplir sus objetivos, y nada más.

A los bancos centrales se los vigila de dos formas. Primero, están obligados a rendir cuentas. Tienen que comunicar sus decisiones y elaborar informes con todo lo que hacen. Y segundo, hay un control democrático indirecto. Por ejemplo, en Estados Unidos la Reserva Federal debe enviar informes periódicos de política monetaria al congreso. Y el presidente de la Fed declara ante comités del Senado y el Congreso cuando es necesario.

En resumen, son independientes pero se les exige transparencia y rendir cuentas. Hay quien piensa que no son tan independientes como deberían, pero ese tema lo dejamos para otra ocasión.

Quizás estés pensando que todo esto es interesante, pero que el banco central es algo abstracto y ajeno a tu vida diaria. Por desgracia, no es así. Las medidas del banco central afectan mucho a tu bolsillo. Te cuento.

Cuando un banco central sube los tipos de interés, también sube el precio de las hipotecas. Quien tiene contratada una hipoteca a tipo variable verá su cuota subir. Y las nuevas hipotecas a tipo fijo serán más caras que antes. O sea, será más caro financiar la compra de una casa del mismo precio.

Con el resto de préstamos pasa lo mismo que con las hipotecas. Si necesitas un préstamo de 5.000€ y el banco central sube los tipos, los intereses que tendrás que pagar por ese préstamo serán mayores. Esto afecta mucho a las empresas, que trabajan constantemente con líneas de crédito. Además, si las hipotecas y los préstamos son más caros los ciudadanos gastamos menos, y eso afecta de nuevo a las empresas.

La consecuencia positiva de todo esto es que se controla la inflación. Y cuando la inflación es baja y estable, los bancos centrales suelen reducir sus tipos de interés. ¿Qué pasa entonces?

El crédito es más barato. Las empresas pueden financiarse con menos coste, y los ciudadanos gastamos más. Esto suele hacer que la economía crezca y que la bolsa suba. Se crea empleo y, en general, todo va bien.

El problema es que si la economía se acelera demasiado, puede resurgir la inflación. Si eso sucede, el banco central se verá obligado a subir los tipos de interés y frenar todo el proceso anterior.

Es decir, las políticas del banco central encarecen tu hipoteca, afectan a los precios de toda la economía, a tus inversiones, e incluso a tu trabajo.

Sobre este tema, te dejamos en la descripción un episodio de podcast donde nuestra compañera Rocío Recio habla de la cultura financiera en España.

Bloque 4

¿Recuerdas la pandemia y sus consecuencias? Por supuesto que sí. Pues ahí tenemos un ejemplo clarísimo de lo que hacen los bancos centrales.

En 2020 la pandemia provocó que la economía se frenara en seco durante semanas. El BCE y la Fed actuaron para evitar una depresión económica: bajaron tipos de interés, prestaron liquidez a los bancos y compraron activos a gran escala. A la vez, muchos gobiernos aprobaron estímulos fiscales. El objetivo era muy simple: que las empresas y los ciudadanos no nos quedáramos sin dinero.

Pronto la economía se empezó a abrir y la demanda de productos y servicios volvió a la normalidad, pero la oferta no se pudo recuperar tan fácilmente. Había fábricas paradas, transportes saturados, y a eso se sumó el shock energético por la guerra en Ucrania. Con todo ese cóctel y el gran estímulo monetario y fiscal que se había llevado a cabo, la inflación explotó.

En Estados Unidos llegó a estar por encima del 9% interanual en junio de 2022, y en la Eurozona llegó a superar de sobra el 10% en octubre de ese mismo año. Puedes verlo en estas gráficas que te enseño en pantalla. Un absoluto desastre. Tanto la Fed como el BCE empezaron a subir sus tipos de interés en 2022. Las hipotecas y el crédito se encarecieron, y eso sumado a los precios más altos, el gasto general en la economía se relajó. Pasaron los meses y la inflación se terminó controlando. En 2026 está en poco más del 2% tanto en Estados Unidos como en la Eurozona.

El BCE mantiene el tipo de interés cerca del 2,5%, y la Fed alrededor del 3,5%.

Existen 2 mitos muy comunes, 2 cosas que la gente piensa que hacen los bancos centrales, pero que en realidad no hacen. Te cuento cuáles son.

El primero es que los bancos centrales imprimen dinero. Es cierto que generan dinero comprando activos o prestando a los bancos, pero no lo imprimen. La mayor parte es dinero electrónico, transferencias que no son más que números en un sistema informático. Pero solo una pequeña parte son billetes físicos. Se utiliza la expresión de imprimir porque es muy gráfica y porque antiguamente sí que se utilizaba mucho más el dinero en efectivo.

El segundo mito es que el BCE fija el euríbor, que es el interés de referencia al que se prestan dinero los bancos entre sí en la Eurozona, y que se utiliza también para las hipotecas. Es cierto que los tipos de interés que fija el BCE tienen un impacto importante en el euríbor, pero el BCE no lo controla directamente. Lo fijan los bancos con sus operaciones diarias.

Bloque 5 — Final

Todo esto de los bancos centrales está muy bien, pero, ¿qué podemos hacer? ¿Hay alguna manera de que las medidas de los bancos centrales nos afecten menos?

La mayoría de las cosas no las podemos controlar, pero sí hay algo que podemos hacer. Los bancos centrales tienen como objetivo que haya inflación, un 2% en Estados Unidos y la Eurozona. No es mucho, pero es suficiente para que tus ahorros pierdan un 2% de su valor cada año.

Por eso no es recomendable tener cantidades grandes de dinero guardadas en efectivo o en cuentas bancarias.

La alternativa es invertir ese dinero, y guardar en efectivo solo lo suficiente para tus gastos de los próximos meses. Si inviertes en bonos o en la bolsa, puedes conseguir una rentabilidad que compensa la inflación, y que idealmente te proporciona un retorno extra. Así tu dinero no pierde valor cada año, lo gana.

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¿Sabías por qué existen los bancos centrales? ¿Qué te parece que las subidas de precios, el coste de las hipotecas, y la prosperidad económica esté en manos de una sola institución? Cuéntanoslo en los comentarios, los leemos todos. Y dinos si hay alguna otra idea económica sobre la que te gustaría que hagamos un vídeo.

Y hablando de inversión, hace poco publicamos un vídeo donde explicamos cómo invertir en 2026, con el contexto económico y político actual. Si quieres invertir con criterio, te recomiendo que lo veas. Te lo dejo por aquí arriba, y lo tienes también en la descripción.

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