El dinero es fundamental en nuestras vidas. Mucha gente piensa que tener más dinero es la única forma de mejorar su vida económica, pero eso no es así. Ni muchísimo menos.
En este vídeo te contamos 10 lecciones sobre dinero que te ayudarán a prosperar económicamente, sea cual sea tu situación actual.
Lección #1: el dinero no tiene valor real
El dinero que usamos hoy no tiene un valor real. El euro, el dólar o el peso valen porque la ley de cada país dice que es la moneda de curso legal, y porque todos confiamos en que en el futuro se podrá seguir utilizando para comprar y vender. Es lo que se conoce como dinero fiat.
Cuidado, esto no significa que el dinero no valga nada. Significa que su valor depende de las instituciones que lo emiten, normalmente los bancos centrales, y de lo creíbles que sean. Cuando un banco central crea demasiado dinero nuevo, eso genera inflación, el dinero pierde valor y la confianza en el banco central se resiente. Es lo que sucedió a partir de 2021 tras las políticas de ayuda económica de la Unión Europea y el Banco Central Europeo. Si vives en España, seguro que has visto cómo los precios han subido mucho en los pasados 4 años.
Esto antes no era así. Hasta 1971 el dólar estadounidense estaba respaldado por oro, y el resto de monedas estaban respaldadas por el dólar. El dinero tenía un valor real convertible en oro. Pero en 1971 eso se terminó.
Un ejemplo extremo del dudoso valor de las monedas fiat es Argentina. En los últimos 10 años, su inflación anual ha oscilado entre el 25% y el 300%. Imagina que la cesta de la compra y el precio de la gasolina se duplican de un año para otro. Vivir así es imposible.
Por eso, tener tus ahorros guardados en forma de dinero no es una buena idea. Pierde valor de forma constante, y esa depreciación puede acelerarse si el gobierno y los mandamases del banco central del país deciden que es hora de crear más. Es mejor guardar tus ahorros de otra forma, enseguida te contamos cómo.
Lección #2: tu banco no guarda tu dinero
Cuando ingresas 1.000€ en tu cuenta, el banco no guarda ese dinero. Solo guarda una pequeña parte. En la Eurozona los bancos están obligados a guardar solo un 1% del dinero que depositan sus clientes, nada más. De tus 1.000€, el banco solo guarda 10€. ¿Y qué hace con el resto?
Lo utiliza para obtener rentabilidad. Ofrece créditos o hipotecas a otros clientes, o invierte el dinero en activos de distintos tipos. Esto hace que la cantidad de dinero en la economía aumente, porque tus 1.000€ en teoría son tuyos y puedes retirarlos cuando quieras, pero a la vez, 990€ de esos 1.000 se convierten en parte de un préstamo con el que otra persona compra su casa o su coche.
Y quizás pienses: “Si el banco solo guarda una pequeña parte del dinero de todos los clientes, ¿qué pasa si muchos quieren retirar su dinero a la vez?”. Pues se produce una corrida bancaria, donde el banco no tiene fondos suficientes para dar su dinero a todos sus clientes, se corre la voz, más clientes van a retirar más dinero, y el banco está en riesgo. Puede quebrar, o puede ser intervenido por el gobierno.
Esto no significa que vayas a perder tu dinero por dejarlo en un banco. La mayoría de países tienen seguros frente a esto. En la Unión Europea existe el Fondo de Garantía de Depósitos, que cubre los depósitos bancarios hasta 100.000€ por cada titular. O sea, que si un banco quiebra y tenías dinero en ese banco, solo perderás si tenías más de 100.000€, hasta esa cantidad lo tienes asegurado.
En cualquier caso, como ya te habrás dado cuenta, este es otro motivo más para guardar tus ahorros de otra forma que no sea dinero.
Lección #3: alquilar no es tirar el dinero
Mucha gente piensa que alquilar su vivienda es tirar el dinero. A priori tiene cierta lógica. Pagas cada mes por vivir en una casa, pero no es tuya. Parece mucho mejor comprar una casa y así lo que pagas cada mes es la hipoteca, o sea, estás pagando por comprar la casa y no solo por vivir en ella.
Por suerte, la vida no es solo dinero ni se puede planificar en una hoja de Excel. Alquilar puede aportar cosas como tiempo, flexibilidad y tranquilidad.
Imagina que te mudas por primera vez con tu pareja, y no sabes si la convivencia funcionará. Alquilar te permite probar esa convivencia sin atarte a una decisión muy cara como es la compra de una vivienda.
O imagina que te vas a vivir a una ciudad que no conoces porque consigues un trabajo allí. Por ejemplo, eres de Jaén y te mudas a Málaga. Al principio no sabes si te gustará el trabajo, si te gustará la ciudad, si estarás feliz con la decisión. Comprar un piso sin saber todo eso no tiene demasiado sentido, es una decisión cara y que te ata a tu nueva vida sin estar seguro de si te va a gustar. El alquiler te da flexibilidad para probar.
Si tienes claro que quieres vivir en un lugar concreto, comprar tu casa es casi seguro una mejor decisión. Pero la vida tiene diferentes circunstancias, no podemos vivirla fijándonos solo en el dinero, y el alquiler te da opciones.
Lección #4: el mejor truco de ahorro: págate primero a tí mismo
Seguro que te ha pasado. Cobras tu salario, empiezas a gastar y cuando termina el mes, no te sobra nada. No puedes ahorrar. Es lo que me pasaba a mí cuando empecé a trabajar.
El problema no son tus ingresos. El problema es que te falta un método para ahorrar que realmente funcione. Y el mejor método es el preahorro, o sea, ahorrar primero y gastar después.
Este método, claro, no hace milagros. Tus ingresos son los que son, y hay que exprimirlos. No puedes ahorrar todo lo que quieras.
Imagina que ganas 2.000€ al mes y tus gastos fijos son 1.800€. Como mucho podrás ahorrar 200€ al mes, si no, no tendrás suficiente para cubrir tus gastos.
Por eso, el primer paso es mirar tus gastos mensuales y decidir una cifra de ahorro que encaje y que te permita algo de margen. Una vez decidas esa cifra, el método es sencillo: te comprometes a ahorrar esa cantidad cada mes antes de empezar a gastar.
Para hacer el método todavía más efectivo, lo puedes automatizar. Programa una transferencia mensual de tu cuenta corriente a una cuenta de ahorro por la cantidad que hayas decidido, y así todo sucederá sin que tengas que hacer nada. Más fácil imposible.
Si crees que no tienes margen para ahorrar, revisa bien tus gastos y busca cómo hacerlo. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2024 el ahorro medio de los hogares españoles fue de más de un 13%, así que esa cifra puede ser un objetivo razonable.
Es importante no ver el preahorro como algo que te obliga a vivir peor porque te deja con menos dinero. No, es un método que te fuerza a decidir cuánto quieres ahorrar, nada más.
Lección #5: ahorrar e invertir no es suficiente
En el mundo de las finanzas personales se habla mucho de controlar gastos, ahorrar e invertir. Y está bien, son muy importantes. Pero hay otra cosa que es igual de importante o más para tu futuro económico, y de la que se habla muy poco en comparación con el ahorro y la inversión. Me refiero a los ingresos.
Aumentar tus ingresos es, probablemente, lo que mayor impacto puede tener en tu futuro económico. Con más ingresos puedes ahorrar más, invertir más, gastar más y decidir con más libertad.
¿Por qué no se habla de ello? Porque ahorrar e invertir están al alcance de la gran mayoría de personas. Pero aumentar tus ingresos no es nada fácil.
Si trabajas por cuenta ajena, tienes dos formas principales de hacerlo. La primera es conseguir un salario mayor dentro de tu empresa. Ya sea porque mejoras tu rendimiento y te suben el sueldo, o porque consigues ascender a un puesto superior que está mejor pagado. Esto se puede conseguir si tus responsables conocen tus objetivos, tienes paciencia y trabajas duro. La formación también ayuda mucho.
La segunda manera es cambiar de empresa. Si crees que con lo que aportas ahora mismo puedes tener un salario mayor, busca ofertas de trabajo que te encajen y haz entrevistas. Puede ser un proceso tedioso y frustrante, pero si realmente mereces ganar más ahora mismo, conseguir un nuevo trabajo te puede dar un salto en tus ingresos.
Si trabajas por tu cuenta o tienes una empresa, es más complicado. Tendrás que aumentar las ventas y los beneficios para poder aumentar tus ingresos. Cualquiera que haya trabajado por su cuenta sabe lo que cuesta hacer eso.
No es fácil y no es rápido. Pero aumentar tus ingresos puede mejorar tu vida mucho más que cualquier presupuesto y cualquier método de ahorro. El esfuerzo puede dar grandes frutos.
Lección #6: inflación de estilo de vida
Hablando de ganar más dinero, hay que tener cuidado con ello porque puede ser un arma de doble filo.
Cuando nuestros ingresos aumentan nos apetece gastar, sentimos que nos lo hemos ganado y que nos lo merecemos. Algo de ropa, un nuevo móvil, salir más a menudo a cenar fuera. Si la subida es grande, quizás un coche nuevo o un gran viaje.
Nada de eso es malo en sí, pero no es buena idea que todos tus ingresos adicionales se conviertan en gasto. Llevarás un tren de vida más alto pero tus ahorros y el crecimiento de tu patrimonio seguirán al mismo nivel que antes.
Tampoco es buena idea irse al otro extremo y dedicar todos los ingresos extra a ahorrar. La vida hay que vivirla y aumentar tus ingresos es una gran noticia. Por eso, celebrarlo gastando en cosas que te gustan está bien.
Lo ideal, una vez más, es encontrar un compromiso. Los números concretos son cosa tuya, pero una posible idea es hacerlo a partes iguales: la mitad de tus ingresos extra para ahorro y la otra mitad para los gastos.
Elijas los números que elijas, lo importante es decidir siendo consciente de esta idea, y de que cuanto más dediques a ahorrar y a formar un patrimonio, más tranquilidad tendrás en el futuro.
Lección #7: la bolsa no es como el casino
Mucha gente piensa que la bolsa es como un casino, y que para que unos ganen dinero otros lo tienen que perder. Por suerte para los inversores, esto no es así en absoluto.
En los juegos de un casino no se genera nueva riqueza. Muchos pierden dinero, unos pocos lo ganan, y hay alguien que siempre lo gana cada día: el propio casino. Pero la suma de todas las ganancias es igual a la suma de todas las pérdidas. Es lo que se conoce como un juego de suma cero.
La bolsa no funciona así. Las empresas trabajan a diario, producen bienes y servicios, venden, pagan salarios e impuestos, reinvierten dinero y pagan dividendos a sus accionistas. Si la economía crece y las empresas ganan dinero, el conjunto del mercado vale más con el paso del tiempo. Y el valor del conjunto de toda la bolsa va aumentando también. Es un juego de suma positiva, se genera nueva riqueza real.
Los datos históricos demuestran esto. La renta variable es el activo más rentable de la historia a largo plazo, y supera de forma consistente a la inflación y a otros activos.
Por ejemplo, el Standard & Poor’s 500 es un índice bursátil que recoge las 500 empresas más importantes de Estados Unidos. En los últimos 30 años ha tenido una rentabilidad media anual del 10,5%.
En España, el índice IBEX 35 recoge las 35 empresas más importantes del país. En los últimos 30 años ha tenido una rentabilidad media anual de más del 9%.
Entonces, ¿por qué tanta gente pierde dinero? Porque no conocen los fundamentos de la inversión y toman malas decisiones. Apuestan en lugar de invertir.
Lección #8: no apuestes, invierte
Si lo que quieres es apostar en bolsa, haz lo siguiente. Elige una empresa, esa que salió ayer en las noticias o esa en la que ha invertido tu cuñado. Invierte todo tu dinero en esa empresa, cruza los dedos y espera. Es posible que en cuestión de meses tu inversión suba un 20% o un 50%. Pero lo más probable es que termines perdiendo buena parte de tu dinero si haces esto.
Cada empresa por sí sola es una inversión arriesgada. Su negocio se puede torcer en poco tiempo por un montón de factores distintos que no puedes controlar ni prever. Por eso, invertir en una sola empresa se parece mucho a apostar en el casino.
En cambio, el conjunto de las empresas de un país, o mejor todavía, de unos cuantos países, tenderá a crecer a largo plazo igual o más que la economía. Por eso, si en lugar de comprar una sola empresa inviertes en decenas de empresas de decenas de países distintos, abarcando todos los sectores importantes de la economía, a largo plazo es casi inevitable que tengas rentabilidad. Los datos históricos lo demuestran.
Eso sí es invertir. Es como subirte al tren del crecimiento económico y empresarial. Obtienes rentabilidad y al mismo tiempo contribuyes a que el mundo mejore y crezca.
Lección #9: no hay que ser un genio, solo hay que ser paciente
Mucha gente piensa que para ganar dinero en bolsa hay que ser un genio. Pero en realidad no necesitas ser Warren Buffett ni adivinar qué empresa va a ser el próximo Apple o el próximo Amazon. Para invertir con éxito es más importante la paciencia que tener grandes conocimientos de inversión.
Siempre que inviertas de forma diversificada y a largo plazo, es casi seguro que te irá bien. No es tan importante qué empresas eliges, o si una empresa concreta la incluyes o la dejas fuera de tu cartera. Lo que sí marca la diferencia es tener la paciencia y la disciplina de invertir durante años y décadas siguiendo un mismo plan.
Imagina que inviertes tu dinero en las empresas del IBEX 35, consiguiendo una rentabilidad media del 9% al año a largo plazo. Si inviertes 100€ al mes, en 5 años habrás aportado 6.000€, y tu inversión valdrá algo más de 7.500€. En 10 años habrás aportado 12.000€ y la inversión valdrá casi 20.000€, la rentabilidad va cogiendo forma. En 20 años habrás aportado 24.000€ y la inversión valdrá casi 67.000€, aquí ya ves que hay una rentabilidad muy importante. Y si nos vamos hasta los 30 años, aportando 36.000€ a lo largo de ese tiempo tu inversión tendrá un valor final de más de 180.000€. No está nada mal, ¿no? Y si aumentas tu aportación mensual, los resultados se multiplican de la misma forma. Si aportas 200€ al mes, en 30 años tendrás 360.000€. Si aportas 400€ al mes, tendrás 720.000€.
Ese es el poder de la paciencia y de invertir siguiendo los fundamentos. Sin ser ningún genio.
Lección #10: el plan perfecto
¿Cuál es el plan perfecto para tu economía?
Si nos fijamos solo en el dinero, el plan perfecto está muy claro. Trabaja 12 horas diarias, incluidos fines de semana, y no cojas vacaciones. Haz todo lo posible por mejorar tus ingresos, aunque eso implique trabajar todavía más. Vive con muy pocos recursos, ahorra la mayor parte de lo que ganes y dedica tu poco tiempo libre a invertir ese dinero de la forma más eficiente posible.
Por suerte, el dinero no es lo único importante. No es un fin en sí mismo, es una herramienta para vivir mejor, tener más opciones y más tranquilidad. Por eso el plan que te acabo de mencionar no es perfecto, es desastroso. Si intentas aplicarlo, seguro que lo abandonas en pocas semanas porque casi nadie está dispuesto a un sacrificio así.
¿Cuál es entonces el plan perfecto? Depende de ti. Tu plan perfecto será uno que te permita crear un patrimonio y mejorar poco a poco tu situación económica, disfrutando de tu vida por el camino. Si cumple con eso y es un plan sencillo, es casi seguro que lo seguirás a largo plazo, y esa es la verdadera clave.
Si tengo que adivinarlo, es posible que tu plan perfecto se parezca un poco al que te voy a proponer ahora.
Trabaja 8 horas diarias, de la forma más concentrada y eficiente posible. Utiliza tu tiempo libre para otras cosas que te importan. Puede ser aprender a tocar el piano, entrenar para cumplir tu sueño de correr la maratón de Nueva York, o pasar más tiempo con tus hijos. Aprovecha tus vacaciones para descansar, relajarte, viajar y compartir momentos con las personas a las que quieres.
Intenta mejorar tus ingresos todo lo que puedas, pero no a costa de empeorar tu vida. ¿Merece la pena trabajar 3 horas más al día y tener que responder llamadas durante tus vacaciones a cambio de 6.000€ más al año? Si tienes ingresos muy bajos y necesitas el aumento quizás merezca la pena el sacrificio, al menos de forma temporal. De lo contrario, casi seguro que no.
Ahorra también una parte de tus ingresos. Cuanto más ahorres mejor, pero también es importante gastar y disfrutar de la vida hoy. Si para ahorrar 50€ más tienes que abandonar el plan de salir al cine y a cenar con tus hijos cada mes, quizás no merezca la pena hacerlo. Como ya hemos dicho varias veces en este vídeo, la clave está en encontrar el equilibrio entre gasto y ahorro.
Invierte a largo plazo de forma diversificada, de la manera más sencilla posible. Para el 99% de inversores particulares no tiene sentido dedicar tiempo a analizar empresas. Hacerlo sencillo te permite invertir sin dedicar apenas tiempo, y recoger los frutos en el futuro.
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Y si todavía no inviertes y estás pensando en empezar, te contamos cómo invertir tus primeros 1.000€ en este otro vídeo. Suscríbete al canal de Cobas, y nos vemos en el próximo vídeo.
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